CONTINUA LA CAMPAÑA CONTRA LOS CHARRUAS

1830-12-15-T-FOJA 1 Carta J. Catalá a Ant. Pereira

(Nota: La siguiente carta del comerciante José Catalá y Codina, también educacionista que provenía de Valencia – España, entendemos que puede haber sido determinante en el gobierno y especialmente en la estrategia utilizada por el Presidente Rivera para motivar sus acciones de exterminio contra los charrúas. Léase cuidadosamente la misma y se verá que coincide con las órdenes que le daría Rivera al General Laguna para poder engañar y traicionar a los charrúas. Especialmente cuando dice Catalá “que éste golpe sea dado con tanto secreto que nadie lo trasluzca ni aún los mismos que van a ejecutarlo sino en el mismo momento de darlo”. Y así sucedió exactamente. Y más aún, ninguno de quienes actuaron bajo el mando del Presidente, ni los argentinos bajo el mando de Lavalle, ni los brasileños bajo el mando de Barboza hablaron jamás de éstos incidentes; como tampoco jamás se supo lo sucedido con los cadáveres de los charrúas, de los cuales hasta hoy no se ha podido encontrar ni un solo resto por mínimo que fuera.)

Señor Don Gabriel Antonio Pereira

Sandú Diciembre 15 de 1830

Amigo querido. Como esta va por mano de su tío, es por esto que me provoca a hablarle con más claridad que en las que le escribo por otros conductos no tan seguros.

Aquí tenemos un complot o llámese comparsa de media docena de hombres descontentos, que no dejan de minar la opinión de la actual administración, ya echándole la culpa de desórdenes que siempre ha habido en este departamento, como son robos y asesinatos; ya pintando a la actual administración como hombres ineptos, para dirigir y hacer la felicidad del país; ya censurando todas sus disposiciones como dictadas por un espíritu de venganza, y algunas como infracciones de la Constitución; y ya por fin, diciendo que es el círculo imperio al que se ha apoderado del mando para volvernos a entregar al imperio; y aunque hacen pocos prosélitos, no dejan de paralizar y ahogar la opinión general de este pueblo, porque al fin como son hombres que están en mando, unos en la policía, otros en la administración de justicia o que la dirigen sin embargo de ser muy subalternos, otros por la facilidad de arrimar y dar con el (…catón), y otros por trompetas, habladores, provocativos y amenazantes, temen estos pobres vecinos de oponérseles y de manifestar sus verdaderos sentimientos; y quien le parece a usted [que son] todos estos?: media docena de hombres [falta texto] todos menos el del (…catón); media docena [falta texto] sin barba unos y con muy poca otros; [falta texto] de nombres que se han apoderado [falta texto] de este pueblo y campaña; media [falta texto] que han declarado la guerra/

1830-12-15-T-Foja 2 Carta J. Catalá a Ant. Pereira

a todos los que piensan y hablan de diferentes maneras que ella; media docena de hombres enemigos acérrimos e implacables del Gral. Rivera. ¿Y será posible que no se cambien estos destinos, o que no se pongan en manos de hombres idóneos y amigos?

Todos estos males y las desgracias que acontecen a los habitantes y transeúntes de esta campaña se remedian 1º estacionando en este Departamento una fuerza de 150 hombres de Caballería que persiga hasta exterminar a los malvados y cuadreros, dando protección decidida a las propiedades y a las haciendas- 2º fijando aquí la residencia de un justo y severo Juez de 1ª instancia que substancie las causas criminales semimilitarmente, y que las haga ejecutar a la plaza de Paysandú- 3º un Jefe político (si es que sigue el actual sistema de policía) activo, interesado en el orden y progresos de este departamento y decididamente adicto al actual orden cosas. 4º siendo como es notorio que entre ese puñado de Charrúas se han abrigado un número considerable de asesinos y ladrones, y que estos son los motores y factores de las incursiones, robos y asesinatos que se cometen bajo el nombre de Charrúas, que el Gobierno pida en Sesión secreta a las Cámaras autorización para concluir a los Charrúas, o que lo haga con su propia autorización porque a él le está cometido la tranquilidad interior del Estado; y que este golpe sea dado con tanto secreto que nadie lo trasluzca ni aún los mismos que van a ejecutarlo, sino en el mismo momento de darlo. Es este golpe tan necesario al fomento de la ganadería, que no obstante el gran aumento del [falta texto] dos terceras partes de este Departamento [falta texto] poblarse, por la sola causa de [falta texto]  expresados indios.

Se me ha asegurado que [falta texto] entra mucho cobre falso y no [falta texto]/

Comentario: Según el punto 4º se refiere a asesinos y ladrones que cometen delitos “bajo el nombre de charrúas” y por lo tanto, dice Catalá al Gobierno deberá concluirse a los charrúas en una forma que no se trasluzca y que sea secreta. Posiblemente el interés de Catalá sea el de eliminar a los charrúas que son los que ocupan mayor cantidad de terrenos y no tanto a los delincuentes. De lo contrario pediría que una fuerza policial apoyada por el ejército apresara a dichos delincuentes y no a los charrúas.

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1830-12-15-T-foja 3 Carta J. Catalá a Ant. Pereira

portugueses que lo introducen para comprar caballos y mulas, no quieren luego recibirlo ni dejarlo pasar. También se me ha asegurado que en Bella Unión se cobran (…) a la yerba y otros efectos que vienen de arriba, todo lo que me pongo en conocimiento para su gobierno y para que tome medidas a fin de tapar la boca a estos y otros habladores. Y  a este respecto, convendría mucho que a la Colonia del Cuareim se le diera otra forma.

Los barcos de nuestro cabotaje que salen de Montevideo con patente y efectos guiados para Sandú y Salto entran en el puerto extranjero del arroyo de la China a la subida y a la bajada, venden allí y compran lo que quieran y le da la gana. Si no fuera más que esto no tendría queja, porque todo se reducía a no pagar a Montevideo (…) de patentes para puertos extranjeros, y por eso entran en dicho arroyo de la China clandestinamente; pero si me quejo porque he sabido que alguno de estos barcos después de haber vendido allí efectos que traían guiados de Montevideo han tomado otros a su bordo de los que allí hay en depósito de Buenos Aires y me los han introducido aquí como procedentes y guiados de Montevideo; y esta es una clase de contrabando que no lo puedo yo evitar porque viene en cubierto y defendido [falta texto].

No le quiero decir a usted quienes [falta texto] que lo han hecho porque ya no [falta texto], pero si se lo noticio a usted [falta texto] tome las medidas convenientes [falta texto] evitar este fraude; y luego se que [falta texto] porque en virtud de [falta texto] experiencia que tengo en/

1830-12-15-T-Foja 4 Carta J. Catalá a Ant. Pereira

mi poder (…) de los bultos que desembarcan provenientes de Montevideo. Ellos pretenden que el gobierno les descargue de pagar este pequeño (…) de eslingaje [?] que se paga en todo el mundo, de ningún modo acceda usted a ello; y en todo caso cedan ustedes a favor de esta junta económica administrativa este ramo y el (…) de consulado que corresponda a este departamento y se queda ese consulado con todo.

Todavía no tengo noticias de que haya usted recibido la carta que le mandé por Don Antonio Pardo, en la que iba inclusa una letra de 200 patacones contra el señor Gral. Rivera, y le encargaba a usted de su cobro. Sírvase avisarme y si ha cobrado como supongo, hágame el gusto de entregarla, si no tiene inconveniente, a Don Diego Noble en mi nombre, para que me mande barricas de harina al precio que dicen los periódicos.

Desearía que usted tuviese el tino y la fortuna de encontrar tres o cuatro amigos económico-político, que formasen su consejo privado y fueran capaces de inspirarle a usted el tino que su corazón desea. Noble tiene muy buenas ideas, el doctor Pereira también, Francisco Antonino Vidal es a propósito para desempeñar ese papel, Magariños también, por ser amigo, más ven cuatro ojos que dos, y yo deseo para usted el lauro y satisfacción.

Le mando con su tío dos piedras, (no son pedradas) y un papel con un poco de semilla de yerba mate; le mando igualmente en esta carta los finos afectos de Gregoria para mi Señora Doña Dolores [falta texto] familia lo mismo que los de [falta texto] conmigo.

José Catalá

Le recomiendo el acuerdo

DOCUMENTO

1830-12-15-T- El Jefe de Policía de Cerro Largo F.Olivera informa a Ellauri, de la cantidad de asaltos que malvados (no charrúas) repiten en Cerro Largo, pasándose a guarecer en la Frontera. Seguramente se trata de los desertores y otros delincuentes que fueran denunciados ya ante la A.G.C.y L. el 24-Set.1829, y publicado en ”El Universal” con fecha 25-2-831(Doc.94). Fuente: Eduardo Acosta y Lara, “La Guerra de los Charrúas”, Período Patrio II, pág. 21.

Departamento de Policía de Cerro Largo

Montevideo, Diciembre 15 de 1830

El Jefe Político y de Policía que suscribe acaba de ser impuesto que en el Departamento de su cargo recientemente han tenido lugar algunos desórdenes como de ello, puede vuestra excelencia informarse por la adjunta carta que incluye y al poner ese suceso en conocimiento de vuestra excelencia es de su deber informar el abandono en que dicho Departamento se halla, careciendo de todos los medios, y elementos para ponerlo al abrigo, de los malvados, que acechando las ocasiones aprovechan la oportunidad para hacer sus incursiones sabiendo el estado en que se halla y la nulidad de las fuerzas, con que se puede contar para escarmentarlos, pues a más de ser en muy corto número los hombres que están a cargo del infrascrito no hay ningún oficial y se hallan casi enteramente desprovistos de armas y municiones, y por consiguiente en incapacidad de poder obrar en un caso como el presente que tanto se necesita de facilidad y prontitud en los medios para ponerlos en acción, desplegando la fuerza y energía conveniente, para imponer a estos perversos que de a tiempos repiten sus asaltos en este Departamento que por su situación está constantemente expuesto a sufrir todos los males que ya sabe el gobierno hace mucho tiempo pesa sobre sus infelices habitantes, quedando siempre impunes los crímenes que comente por protección que encuentran al guarecerse en la provincia limítrofe, siendo ésta una de las causas que influyen para que con escándalo se repitan aquellos excesos, pues la inmediación de la frontera les proporciona la felicidad de asaltar nuestras fortunas, y también a veces nuestras vidas. Este suceso que pone el infrascrito en conocimiento de Vuestra Excelencias imperiosamente reclama medidas prontas de seguridad y hace esperar el que firma que el Excelentísimo Señor Ministro impuesto de los hechos indicados dará las disposiciones que estime conducentes a cortar estos males (…..)

Al cerrar la presente nota el que suscribe tiene el honor de ofrecer al Excelentísimo Señor Ministro sus más obsecuentes respetos.

Florencio Olivera

Excelentísimo Señor Ministro de Gobierno Guerra y Relaciones

Al margen, el visto y conforme de José Ellauri, Ministro de Gobierno del General Rivera

(resaltados nuestros)

NOTA. Ésta no se debería considerarse denuncia contra los charrúas, no solo porque no los nombra sino porque ellos no cometían crímenes, ni se pasaban  continuamente a la frontera

de Cerro Largo. En realidad no hay pruebas de que los charrúas hubieran atacado alguna vez a hacendados de Cerro Largo. Nos quedamos con lo que expusieron los hacendados de esa zona en la denuncia ante la Asamblea Constituyente y Legislativa el 24-set.829, en el

sentido de que se trata  de desertores y otros maleantes y asesinos.

1830-12-15-T-Foja 4 Carta J. Catalá a Ant. Pereira

 

 

mi poder (…) de los bultos que desembarcan provenientes de Montevideo. Ellos pretenden que el gobierno les descargue de pagar este pequeño (…) de eslingaje [?] que se paga en todo el mundo, de ningún modo acceda usted a ello; y en todo caso cedan ustedes a favor de esta junta económica administrativa este ramo y el (…) de consulado que corresponda a este departamento y se queda ese consulado con todo.

Todavía no tengo noticias de que haya usted recibido la carta que le mandé por Don Antonio Pardo, en la que iba inclusa una letra de 200 patacones contra el señor Gral. Rivera, y le encargaba a usted de su cobro. Sírvase avisarme y si ha cobrado como supongo, hágame el gusto de entregarla, si no tiene inconveniente, a Don Diego Noble en mi nombre, para que me mande barricas de harina al precio que dicen los periódicos.

Desearía que usted tuviese el tino y la fortuna de encontrar tres o cuatro amigos económico-político, que formasen su consejo privado y fueran capaces de inspirarle a usted el tino que su corazón desea. Noble tiene muy buenas ideas, el doctor Pereira también, Francisco Antonino Vidal es a propósito para desempeñar ese papel, Magariños también, por ser amigo, más ven cuatro ojos que dos, y yo deseo para usted el lauro y satisfacción.

Le mando con su tío dos piedras, (no son pedradas) y un papel con un poco de semilla de yerba mate; le mando igualmente en esta carta los finos afectos de Gregoria para mi Señora Doña Dolores [falta texto] familia lo mismo que los de [falta texto] conmigo.

 

José Catalá

Le recomiendo el acuerdo

 

 

 

DOCUMENTO

1830-12-15-T- El Jefe de Policía de Cerro Largo F.Olivera informa a Ellauri, de la cantidad de asaltos que malvados (no charrúas) repiten en Cerro Largo, pasándose a guarecer en la Frontera. Seguramente se trata de los desertores y otros delincuentes que fueran denunciados ya ante la A.G.C.y L. el 24-Set.1829, y publicado en ”El Universal” con fecha 25-2-831(Doc.94). Fuente: Eduardo Acosta y Lara, “La Guerra de los Charrúas”, Período Patrio II, pág. 21.

Departamento de Policía de Cerro Largo

Montevideo, Diciembre 15 de 1830

El Jefe Político y de Policía que suscribe acaba de ser impuesto que en el Departamento de su cargo recientemente han tenido lugar algunos desórdenes como de ello, puede vuestra excelencia informarse por la adjunta carta que incluye y al poner ese suceso en conocimiento de vuestra excelencia es de su deber informar el abandono en que dicho Departamento se halla, careciendo de todos los medios, y elementos para ponerlo al abrigo, de los malvados, que acechando las ocasiones aprovechan la oportunidad para hacer sus incursiones sabiendo el estado en que se halla y la nulidad de las fuerzas, con que se puede contar para escarmentarlos, pues a más de ser en muy corto número los hombres que están a cargo del infrascrito no hay ningún oficial y se hallan casi enteramente desprovistos de armas y municiones, y por consiguiente en incapacidad de poder obrar en un caso como el presente que tanto se necesita de facilidad y prontitud en los medios para ponerlos en acción, desplegando la fuerza y energía conveniente, para imponer a estos perversos que de a tiempos repiten sus asaltos en este Departamento que por su situación está constantemente expuesto a sufrir todos los males que ya sabe el gobierno hace mucho tiempo pesa sobre sus infelices habitantes, quedando siempre impunes los crímenes que comente por protección que encuentran al guarecerse en la provincia limítrofe, siendo ésta una de las causas que influyen para que con escándalo se repitan aquellos excesos, pues la inmediación de la frontera les proporciona la felicidad de asaltar nuestras fortunas, y también a veces nuestras vidas. Este suceso que pone el infrascrito en conocimiento de Vuestra Excelencias imperiosamente reclama medidas prontas de seguridad y hace esperar el que firma que el Excelentísimo Señor Ministro impuesto de los hechos indicados dará las disposiciones que estime conducentes a cortar estos males (…..)

Al cerrar la presente nota el que suscribe tiene el honor de ofrecer al Excelentísimo Señor Ministro sus más obsecuentes respetos.

Florencio Olivera

Excelentísimo Señor Ministro de Gobierno Guerra y Relaciones

Al margen, el visto y conforme de José Ellauri, Ministro de Gobierno del General Rivera

(resaltados nuestros)

NOTA. Ésta no se debería considerarse denuncia contra los charrúas, no solo porque no los nombra sino porque ellos no cometían crímenes, ni se pasaban  continuamente a la frontera

de Cerro Largo. En realidad no hay pruebas de que los charrúas hubieran atacado alguna vez a hacendados de Cerro Largo. Nos quedamos con lo que expusieron los hacendados de esa zona en la denuncia ante la Asamblea Constituyente y Legislativa el 24-set.829, en el

sentido de que se trata  de desertores y otros maleantes y asesinos.

1831-01-13-Transcripción-Garzón denuncia ante Rivera que Fortunato Silva se batió con los Charrúas que habían robado ganado y caballadas al vecino Gerónimo Jacinto. Le aconseja reducirlos a un nuevo orden de vida y costumbres para que no reiteren robos. Fuente: Eduardo Acosta y Lara, “La Guerra de los Charrúas”, Período Patrio II, pág. 30.

Durazno Enero 13 de 1831

Señor Don Fructuoso Rivera

Mi respetado General y amigo: por el parte que le adjunto se impondrá usted de que el Teniente Don Fortunato Silva se ha batido con los Indios Charrúas que habían robado el ganado y caballadas de la estancia del vecino Don Gerónimo Jacinto. Este acontecimiento así como otros semejantes que repetirán los indios indudablemente probarán la necesidad que hubo de que usted se pusiese en campaña, así como se siente cada vez más la que existe de poner todos los medios para separar a los Charrúas del territorio que ocupan y reducirlos a un nuevo orden de vida y costumbres. Nada hay de particular que comunicar a usted si algo ocurriese digno de su atención será mi deber ponerlo en su conocimiento. Entretanto tengo el gusto de saludar a usted con mi más sincero afecto.

Su atengo servidor

Que besa su mano

Eugenio Garzón

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