ACELERAN EXTINCION

Nos ocuparemos en estos artículos siguientes, principal objeto de este blog, de cómo Rivera ejecuta en abril de 1831 la matanza en Salsipuedes y otros pasajes cercanos (Paso del Sauce del Queguay, Cueva o Rincón del Tigre y la barra de Tía Tucura con el Salsipuedes… “Aislando y atacando a cada grupo por separado, una de las mas viejas tácticas militares, fue posible abatirlos sin que se dispersaran…”, anota Acosta y Lara (1993, p.18). La orden formal de persecución y exterminio en todo el país, fue firmada por el presidente Rivera desde su cuartel general en el mismo teatro de exterminios y en el curso de las operaciones, (Salsipuedes el día 15 de Abril de 1831) según destacan Cristina Porta y Abayuba Grassi: (1989, p.5). Según lo cual se cumplieron entre otras acciones complementarias.

…Las protagonizadas al mes por Bernabé Magariños y Fortunato Silva en Mata-Perros, Puntas del Arapey Grande, el 14 de mayo, que según investigadores independientes (Pilar Barritz) tuvo niveles de atrocidades incomparables.

…La masacre en la “estancia del viejo Bonifacio Penda”, ubicada en el Queguay, con el mismo capitán Fortunato Silva y cuarenta hombres que había destinado el coronel Bernabé Rivera. Manuel Lavalleja relata que concluidas las operaciones de Salsipuedes, “marcho Bernabé Rivera con un escuadrón en persecución de los que habían escapado y del cacique Polidoro. En su marcha encontró Bernabé al cacique Venado con doce Charruas de los que habían escapado de la matanza y que no fuera dado acuchillarlos porque los dividía el arroyo Cañitas. Llegaron al habla unos y otros, de lo que resulto un ajuste entre Bernabé y el cacique Venado. Aquel se comprometió con este a entregarle su familia y la de todos los que lo acompañaban, si se sometía al gobierno y a vivir quieto en el punto que se designase. Venado se conformo con todo lo propuesto por Bernabé desde que vio satisfecho su objetivo que era la devolución de sus muertos e hijos a el y a sus compañeros. Arreglado así el ajuste, desde aquel momento se entrego Venado y los suyos a la confianza de Bernabé y al efecto marcharon juntos.

Es de advertir que aquel y su gente estaban casi todos armados de lanzas, habiendo uno de ellos que tenia su carcax de flechas. En este estado marcharon o estuvieron 2 días con Bernabé (…) quien dispuso mandarlos a Durazno, haciéndole entender a Venado que los mandaba para que recibiesen sus familias y que al efecto le daría una carta para su hermano Rivera (en realidad era el tío) para que les hiciese entrega de las mismas. En efecto Bernabé dio la carta a Venado y un oficial con un asistente para que le sirviese de garantía hasta Durazno”.

Simultáneamente, prosigue el relato, Bernabé mando a Silva y los 40 hombres a emboscarse en la estancia referida. Se ocultaron hasta que se logro que dejaran sus lanzas fuera de la cocina y se arrimaran al fogón, donde los fusilaron desde las puertas y ventanas.

Plano estancia Bonifacio…

…La barra de Mataojo Grande en su afluencia con el Arapey, el 17 de agosto de 1831, también a cargo de Bernabé Rivera. Este no da más detalles que haber dado muerte a quince indios “inclusive 2 caciques de los más perversos, tomándoles 26 hombres y 56 personas mas entre chinas y muchachos de ambos sexos. Según la relación de los que se han tomado, han escapado 18 hombres, ocho muchachos de seis a doce años y cinco chinas de bastante edad”.

Monte sobre el Mataojo…

Uno de los 29 escapados es el indio Tiburcio que refiere Daniel Vidart en la estancia cuyos abuelos murió en 1890. (Se ve que en esa época no era mito lo Charrua para Vidart hoy en día si lo Charrua es mito según lo ultimo que ha publicado).

Uno de los capturados es “un Charrua cuyo verdadero nombre nos será ya desconocido para siempre (debe tenerse en cuenta que el indígena casi nunca dice su verdadero nombre, salvo en espacialísimas circunstancias, pero que es bautizado como Ramón Mataojo y será el primer Charrua embarcado a Francia (el 18 de enero de 1832), anota Rodolfo Martínez Barboza (p.35).

Charrua Ramon MataojoCharrua bautizado por sus captores como Ramón Mataojo…

…Sobre el 20 de junio de 1832, en que los Charruas logran una resonante venganza dando muerte a Bernabé Rivera, este , tras reprimir a los guaranies rebelados en Bella Unión, junto a 32 soldados sorprendido una toldería y capturo un pequeño numero de familias que aun conservaban los Charruas, con los que dejo 8 soldados, se lanzo con los otros 24 en loca persecución de unos 30 Charruas perseguidos a la carrera por mas de dos leguas, hasta que enfrentan y derrotan la partida de Bernabé , capturan y poco después dan muerte a Bernabé, con participación del cacique Sepe (figura como Joaquín en ese entonces en los documentos).

Cacique Sepe (dibujo de Christian Acosta en acuarela liquida)…

…El 21 de setiembre de 1832 murió en travesía del Mediterráneo Ramón Mataojo en el buque Frances del que no se permitiera desembarcar (en su propia tierra) al arribar a comienzos del mismo año.

…El 26 de julio de 1833 muere Senaque a poco más de dos meses de ser expuesto en Paris. El 13 de setiembre muere Vaimaca Perú.

…En octubre de 1833, murió en combate el cacique Brown (se presume también en relatos que había muerto en combate en Cueva del Tigre días después de la masacre de Salsipuedes) o Brun el paso de San Juan Bautista, Cuareim. Acosta y Lara dirá que es la única excepción que conocemos de una reagrupación combativa de Charruas luego de las masacres antedichas. El propio cacique Brown fue uno de los prisioneros en 1831 en la región de Salsipuedes, quien “sin que sepamos en que circunstancias, huyo de Montevideo, retomo las armas y murió en combate” (Acosta y Lara 1981, p.14).

En mayo de 1834, otros que habían logrado escapar, se incorporaron  a fuerzas lavallejistas que fueron perseguidos por las fuerzas gubernamentales del general Rivera que los derrotaron en el potrero de Yarao.

…El 22 de junio muere María Micaela Guyunusa en el hospital Hoel Dieu de Lyon.

…En la década siguiente, 1835-1845, otros Charruas cayeron en Río Grande o zonas orientales fronterizas, durante la revolución de Farrapos, donde se utilizaron Charruas, a quienes “tenían como si fueran esclavos empleándolos para combatir en las avanzadas y de noche los ataban a las ruedas de las carretas para evitar que escaparan”.

…Entre 1853-1854 será la viruela que arrasa un reducido núcleo que tenia tolderías junto con el cacique Sepe en Tacuarembo, Cerro de los Charruas a cinco kilómetros del Paso Batovi.

Sus hijos, Avelino y Santana serian victimas de la leva forzosa en 1860, mientras que tres años después el mismo Sepe muere asesinado y envenenado en la pulpería Duthil-Cristy, en Tacuarembo.

Basado en el libro “El laberinto de Salsipuedes” de diario La Republica por Rodolfo Porley.




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