La saga de los Segers en la Patagonia Argentina

 

Haciendo piruetas para que los indios no te masacren ¡Qué historia la de los Segers!

Para ellos, naufragar es una rutina. Lo que nunca consideraron una rutina fue esclavizar y matar a mansalva indios indefensos para apoderarse de sus tierras. Enamorados de la Patagonia, varias generaciones de Segers pasaron frío por vocación y los que no lo padecieron en ese lugar, lo vivieron en ruta a Punta del Este. ¡Las cosas que se saben navegando con otras personas! Esta es la historia de hoy de Alberto Moroy.

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En la portada la carátula de un cuento de Julio Verne y la foto de Polidoro Segers con indios Onas en la Patagonia Argentina, alrededor de 1886. Si la historia que desarrollaremos a continuación, la hubiese conocido Verne, seguro que la  novelaba. De hecho “Les enfants du Capitaine Grant” (portada), se desarrolla en este ámbito, la Patagonia y como esta, está referida a las vicisitudes de un naufragio (Britannia) en esas heladas agua, unos años antes. Por la descripción de los paisajes y algunos personajes con nombres verdaderos o referenciados por su nacionalidad y ámbito geográfico, seguro que al igual que el creador de Moby Dick (Herman Melville), Verne “cabalgó arriba” de algún cuento de los viajeros de la época (1850)

Polidoro Segers

Nuestra historia comienza  en Bélgica donde nace Adrián Segers, quien fue uno de los que se jugaron por su independencia Estuvo a punto de ser quemado vivo por los enemigos, lo que le valió las medallas de la Legión de Honor y la de la Orden de Leopoldo. Su nieto Polidoro nació el 7 de mayo de 1852 en Gante Bélgica, era músico cuando los argentinos miraban a Paris; así viajo a Argentina integrando un cuarteto de música clásica.

Tocaba el piano, tenía 22 años, buena presencia, cabello rubio, mirada penetrante, frente amplia y además era buena persona   Su espíritu inquieto lo llevo a estudiar medicina junto con el doctor Gutiérrez, Ramaugé y Milone. Entre tanto se le cruzó una oportunidad magnífica para conocer Tierra del Fuego”. “Iba don Ramón Lista a explorar aquellas regiones, necesitaba un médico y ningún profesional criollo quiso arriesgarse en esa “patriada”. El poeta Olegario V. Andrade, padre político de Lista, lo exhortó e embarcarse y Segers no lo dudó.

Con los conocimientos científicos que poseía no le pareció imposible ser ‘cirujano de segunda’ en la expedición ” En noviembre de 1886 lo tenemos sobre el vapor Villarino rumbo a Tierra del Fuego”.  

Polidoro Seger / Con sus dos hijos y indigenas

La otra cara de la moneda, julius Popper

Julio Popper / Cazando indios Onas (Selk’nam) en Tierra del Fuego.

La foto forma parte de un álbum que Popper obsequió al presidente argentino Juárez Celman. Martin Gusinde relata cómo los cazadores «enviaban los cráneos de los indios asesinados al Museo Antropológico de Londres, que pagaba ocho libras por cabeza». Las expediciones mineras fueron las responsables de gran parte de las muertes por acción directa en contra de los Selk’nam. Entre las expediciones más conocidas, están las conformadas por Julius Popper, quien para actuar libremente en un territorio poblado, persiguió a los selk’nam. En este contexto, ocurrió la masacre de la playa de San Sebastián, en noviembre de 1886, en la que el comandante Ramón Lista, al frente de un grupo de marinos, atacó una toldería Selknam provocando la muerte de 27 de ellos .Por Ley Nº 29 del año 1992, el gobierno de Tierra del Fuego declaró al 25 de noviembre, aniversario de la masacre de San Sebastián, como Día del Indígena Fueguino

La expedición de Ramón Lista

Como capellán iba el padre José Fagnano (salesiano). Se hicieron grandes amigos con Polidoro. Cuando pisaron tierra firme en San Sebastián, y los 25 hombres de Lista y del capitán Marzano hicieron fuego sobre los onas, dejando sobre la tierra fueguina 28 cadáveres, el sacerdote y el médico se levantaron, coléricos, en nombre de la justicia y de la humanidad”.

Polidoro describe en  ”Hábitos y costumbres de los Onas”  la impresionante muerte de un joven de 18 años, atrincherado en una roca, con sólo su arco… Recibió 28 balazos, sin contar el tiro de gracia. Su perro estuvo llorando toda la noche al lado del heroico ona. Cuando a la mañana siguiente fueron el capellán y el médico para enterrar el cadáver del mancebo, vieron un espectáculo macabro: el perro se había comido todo lo que pudo de su amo, como para que esos despojos queridos no cayeran en manos enemigas…”. (Straigas )

José Fagnano / Bahia San Sebastian / Vapor Villarino / Capitan del vapor

Desde aquel día, siempre que había que vérselas con indios, eran Segers y Fagnano los encargados de parlamentar. La primera vez que les tocó la no fácil misión, se vieron en figurillas cuando toparon de buenas a primeras con una tribu. Estaban ambos perplejos. Entonces el médico según Fagnano, comenzó a hacer piruetas, a dar saltos y otras niñerías. Fue la salvación de ambos.

Los indios bajaron sus arcos y se acercaron, riendo, a los embajadores. Desde entonces fueron los amigos de los onas”.   Cuando a principios de enero de 1887, en Bahía Thetis, se levantó la primera capilla, donde celebró monseñor Fagnano, fueron las manos piadosas de Segers las que más trabajaron como albañil y carpintero.

“Se trataba de bautizar a los indios. Para ello había que vestirlos, antes. Pues bien: la carpa de don Polidoro se transformó en sastrería y él, tijeras en mano, cortaba y cosía mientras Fagnano instruía a la indiada”. “El 25 de enero estaban de nuevo en Carmen de Patagones sobre el rio Negro. De ahí a Buenos Aires.

Vuelta a la Patagonia (Raúl Agustín Entraigas)
“¿A dónde iba Polidoro con su esposa y sus hijos Carlos, Alfredo y Graciela? Volvía a la Tierra del Fuego. Había ahorrado unos  $8.000  y los iba a invertir en ovejas. De paso estudiaría a los onas, yaganes y alacalufes del punto de vista de su especialidad. Para vivir: el sueldo de médico de ese territorio nacional”.
“Pero sucedió que el golfo de San Jorge los recibió con una de esas borrascas que sólo conocemos los que hemos viajado por ahí… Al llegar a Puerto Deseado, el viento amainó. Pero la marea bajaba. Y cuando en esa ría, la marea baja, tiene el agua una fuerza exorbitante. Cosa que el capitán del barco, Teniente de Navío Méndez, ‘el gallego Méndez’ como lo llamaban, parecía ignorar”.

“El hecho es que cuando entró en la ría y quiso dominar al Magallanes, la tremenda violencia de las aguas lo arrojó sobre la famosa Piedra del Diablo. Eran las 14 horas. El barco crujió. Los pasajeros ruedan por la cubierta. Las mujeres y niños lloran. Se descuelgan los botes. Estaban repletos de víveres. Al agua con ellos. Cunde el pánico. El barco se escora a estribor…”.
“ ‘Primero las mujeres y los niños…’ Segers coloca a su mujer y a sus hijos en el bote que hace agua. Mientras unos reman, otros baldean… Luego corre a su camarote. Va a buscar sus 8.000 nacionales. Un guardia, con rémington, le impide entrar. Vio don Polidoro que a otro que insistía, lo dejaron sentado de un culatazo… Se retira dando el adiós a sus ahorros…”. “Perdió también 40 cajones de equipaje que llevaba. Allá, a lo lejos, se divisaban techos. Habría población… Pero no: eran galpones para la lana. Eso y unas cuevas, viviendas primitivas de la colonia que fundaron los españoles en el siglo XVIII, serán las moradas de los casi 200 náufragos”.
“A las 16, el Magallanes se acostaba pausadamente, dejando apenas ver el trinquete que afloraba como un brazo que pidiera auxilio a los navegantes. El Subprefecto cedió su lecho a la señora Segers, que dividió sus penurias con la esposa del marino. El padre Beauvoir hizo cama redonda .(no confundir) con el teniente Villarino y el comisario Segovia Y así 34 días… Y los más crudos del invierno patagónico  

Vapor Magallanes

Continua, vivencias del naufragio del Magallanes ¡ Muy Interesante!http://www.drault.com/pdb/embarcaciones/naufragio6.html

La saga de los Segers

Uno de los hijos de Polidoro Segers parece que seguía atraído por la Patagonia, tal es asi que en 1932 se embarca con sus hijos en el vapor Alarman, Monte Cervantes y nuevamente la historia se repite, el Cervantes se hunde. Era un buque de pasajeros de casco de acero, construido entre 1924 y 1927 en el astillero Blohm & Voss de Hamburgo. Estaba propulsado por 4 motores diesel M.A.N. de 6 cilindros cada uno con un total de 6.800 HP, uno de los cuales conocí convertido en grupo electrógeno, en la liquidación de la firma Standard Electric de Argentina, alla por los años 1980. Medía al menos 5 m. de largo, su color era negro, con una plaqueta de bronce impecable donde se veía la marca.

Hundimiento Vapor Monte Cervantes

http://viajes.elpais.com.uy/?p=9502

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