BERNARDINO GARCÍA, DESCENDIENTE CHARRÚA

de Nación Charrúa, el El Domingo, 19 de agosto de 2012

Bernardino García siendo entrevistado para el programa de tV Americando

Bernardino García es bisnieto del legendario charrúa Sepé, uno de los pocos caciques que se salvó del exterminio de Salsipuedes porque pudo prever la emboscada. Reside en Tacuarembó en el barrio Don Audemara las afueras de la ciudad. Es un trabajador municipal que a sus 65 años forma parte de una asociación de descendientes llamada Guyunusa,ubicada en la misma ciudad, que reivindica los derechos y valores indígenas. La entrevista se desarrolló en forma muy cálida en su humilde hogar; en la estufa de leña había una camada de gatitos recién nacidos,en las paredes varias fotos del propio Bernardino con su atuendo indígena, y sus nietos entraban y salían por las puertas. María, su esposa y compañera de toda la vida, participó muy emocionada del encuentro,durante el cual fueron trayendo recortes de diarios, fotos y material bibliográfico relacionado con la cuestión charrúa que le proporcionaron durante años y que él archiva con celo.

Bernardino con una de sus hijas.

—¿Cuándo se enteró usted de que era descendiente de charrúa?—Fue en 1971, cuando falleció mi padre, Avelino García, y ahí vino la prensa de Montevideo directamente para acá. A partir de ese momento yo empecé a investigar, para completarla tuve que ir solo, empecé solo y ando solo. Recién ahora es que tenemos un grupito más o menos armado, pero primero yo empecé a militar solito, ni mi hermano me acompañó. En 1986,en ese entonces Sanguinetti Presidente de la República, en ese momento en los diarios se podía leer que había tierras para las familias de descendientes. Al enterarme, lo que hice fue reclamar, ¡que si eran tierras nuestras, que nos dieran! (grita). Lo que pasa es que en aquel entonces yo no era muy «domesticado», ahora estoy más avispado. Es un derecho y había que reclamarlo,pero hasta el día de hoy, nada.—¿En dónde hizo el reclamo?—Había en el Instituto de Colonización un documento y todo, pero solo no puedo y mucho no puedo hacer.—(Interviene María su esposa) Lo que pasa es que los hermanos no lo apoyan,no sé, porque hay por ahí un grupito de indígenas, él salió solo a desfilar,además los hermanos a espaldas de él estaban haciendo otras cosas con el nombre del grupo Guyunusa, y lo que hacían era usar el nombre.—En el primer desfile de la Patria Gaucha que se hace acá en Tacuarembó todos los años, me pidieron que participara. Querían que me pintara y yo lo rechacé. Y además les dije que si me iban a pintar ni me subía al caballo. Si yo voy a representar lo que soy, la pintura pasó a la historia. Pero calculé que seguramente ellos veían miles de veces en las caricaturas indios pintados y por eso era que me preguntaban a cada rato si a mí me gustaba.

Bernardino en la Fiesta de la Patria Gaucha

—(María.) Lo que pasa es que en el tiempo indígena se ponían las plumas porque era un símbolo, de que eran aves, incluso el padre de él se llamaba Avelino porque era un ave, él mismo me lo dijo aquel día en que murió.—Él tenía más contacto con ella que conmigo.—(María.) Cuando murió el padre de él, en el hospital estaban todos los hermanos reunidos, fue justo cuando yo tuve a mi otra gurisa. En un momento yo le agarré la mano porque él era ciego y el padre de Bernardino me pidió que cerrara la puerta y la ventana porque había mucho sol. Me apretó la mano bien fuerte y me dijo: «mirá mija qué paloma bien linda entró aquí dentro del hospital, ahí por la ventana». Y yo le dije: «mire usted qué hermosa». Pero no veía ninguna paloma, lo decía porque él me lo decía. Bueno, después de eso me fui para casa y me comentaron que me había llamado una vecina para avisarme que estaban pasando en la televisión el fallecimiento del indio Avelino.Yo les contaba después lo que me había pasado, y les decía: «vos sabés que me apretó la mano y me dijo que estaba bien fuerte el sol», y me preguntaba «pero cómo lo veía, si él era casi ciego, cómo logró ver el sol». Y ellos me comentaban que el indio es así, ve todo, y que la paloma, el ave, era el espíritu de él que se iba. A mí eso me quedó para el recuerdo: una linda historia.—¿Cuándo falleció su padre?—El 21 de agosto de 1971.—¿El grupo en el cual ustedes participan es Guyunusa?—Sí, ese mismo.—¿Cuántas personas se reúnen?—Bueno, ahora deben haber unos quince que nos reunimos siempre. Anteriormente éramos un grupo reducido, ahora parece que empezó a llegar más gente. Queremos tener un lote regular, vio (risas).—¿Han empezado a comunicar a la gente, a abrir la temática?—Claro, eso es lo que pensamos, tener más comunicación humana para poder ir recogiendo opiniones, porque tal vez usted piensa una cosa y yo pienso otra, es decir, tenemos ideas diferentes. Pero quizás en el fondo hay cosas que tenemos en común. Mire, justamente mañana tenemos reunión. Lo principales que nos juntemos, lo que pasa que mi gente no me acompaña, es decir, mi familia principalmente que es la que yo quería reunir primero.—¿Y ellos no tienen interés en reivindicar los derechos del indio?—(María responde enojada.) Ellos dicen que no porque el gobierno no les va a dar nada, que en parte tienen razón, y que no van a estar haciendo grupos para nadie. Y además otra cosa, había 45 hectáreas de tierra para ellos en el balneario Iporá. Lo que pasa es que en aquel tiempo —señala a Bernardino— a él le gustaba mucho la bebida y la primera vez lo agarraron y lo hicieron firmar un papel por lo que perdieron las tierras. Por eso es que le dicen balneario Sepé y no les dieron nada para ellos. La tierra es lo que menos nos aflige, lo que yo quiero ahora es que se reconozca que existe esta raza charrúa en nuestro país.

Mónica Michelena (Representante del Consejo de la Nación Charrúa) visitando a Bernardino en su casa.

—¿Lo importante para usted es recuperar la memoria indígena?—Por supuesto. Queremos que exista el reconocimiento y a su vez deseamos reunirnos con los maestros, porque en la escuela jamás nos hablaron de indios, existe otra historia, además ese es un orgullo para nuestra tierra.—Y la gente de toda esta zona, ¿se interesa en el tema?, ¿es receptiva?—Poco. Ya en Paso de los Toros es totalmente distinto, yo ando por ahí,hemos hecho actos a beneficio. En cambio acá me tratan de lo peor.—¿Usted se siente discriminado?—Claro. El problema es que no hay apoyo para nada. Por ejemplo, ha ido gente al pueblo a preguntar por mí y no saben dónde estoy, y hace cuarenta años que trabajo en la Intendencia. ¡No seas malo! (golpea sus manos arribade las piernas) hace cuarenta años que soy empleado municipal. Incluso, el año pasado no desfilé en la Patria Gaucha, vino una francesa y no me dejaron desfilar, y después hubo otras cosas que no me gustaron. Luego me dijeron que habían perdido todos los premios, por una u otra cosa. Eso me lo dijo la presidenta pero después descubrí que era para no darme nada (se refiere a lapresidenta de Fiesta, Patria y Tradición, una de las asociaciones más importantes que participan en la celebración de la Patria Gaucha). No interesa, si igual yo no les pedía nada. En el festejo por los 150 años del viejo Artigas, que se realizó en Montevideo, fui y me encontré a esta gente allá. Tuvieron la desfachatez de preguntarme cómo había ido hasta ahí. Yo les contesté: «a pie, y me encontré un caballo en la calle y ando con él» (dice riéndose). No les costaba decirme aunque sea por cortesía «mire, le prestamos un caballo para participar»; ¡si yo pertenezco al mismo grupo de ellos!, y si quiero, hablo con el intendente y consigo unos días de licencia para la fiesta.—¿Qué se siente en la actualidad ser descendiente de charrúas?—Para mí es un orgullo. Quiero que se sepa. Hoy en día se habla en las iglesias, en las escuelas y en los liceos, he tenido visitas de distintas personas que están estudiando la raza. Lo que ocurre es que el no haber ido a la escuela me impide contestar muchas preguntas. La escuela mía fue el mundo. Me hicieron todos los análisis, de manos, pies y sangre y me salió que era indio.Es por orgullo que salgo a representar a la raza, para que hoy o mañana no quede en el olvido.

Pirí (toldería) recreado para la Patria Gaucha

—¿En qué año le hicieron los estudios? ¿Salió de qué etnia es?—Me los hicieron el 24 de noviembre de 1998, y la etnia era charrúa. Ahora,les digo una cosa: el instinto siempre lo tuve. Me cuenta una tía que me encerraban en una jaula para que no hiciera travesuras. Anduve siempre descalzo,y la ropa siempre la usaba como taparrabo. En la próxima visita de ustedes me pongo las ropas charrúas. Siempre tuve el instinto de hacer arcos con flechas para cazar pajaritos.—Cambiando de tema: ¿qué le parece el monumento a Bernabé Rivera a la entrada de la ciudad?—Muy mal, nos choca. Aparte, justo ahí fue la emboscada que hicieron a los últimos indios que quedaron. Y yo mismo fui el que coloqué el monumento.El intendente fue el que me mandó. Yo si hubiese sabido de quién era ese monumento, lo exterminaba a él (haciendo referencia al intendente). Parece que ahora vamos a sacarlo, estamos solicitando a las tres bancadas que lo retiren de allí, y además cambiar el nombre de las calles por nombres charrúas.—Háblenos de Salsipuedes.—Muchas injusticias hicieron con los indios acá, y está bueno que se les recuerde como ustedes lo están haciendo ahora. Nada va a quedar oculto. Lo que queremos es que saquen los cuerpos de los charrúas de Salsipuedes,además, nos contaron que ahí en la Laguna del Silencio los tiraron y los descargaron muertos o medio muertos como si fueran animales. Ahí está lleno de cadáveres, es un lugar muy especial. Media legua para abajo y media legua para arriba no se siente volar un pajarito. Hay que estar allí, y llega un momento en que te da como algo, y es sólo en esa parte porque en otro lado no es así. Uno cada vez va creyendo más. Lo importante es apoyar el movimiento,que se divulgue, cuanto más se sepa, mejor. Si es una historia verdadera.—¿La práctica yuyera tiene raíces indígenas?—(María.) Y sí, yo tengo 58 años y no sé lo que es un doctor, siempre usé yuyos.—Claro. Hace poco estuve con una alergia bravísima, y lo primero fue tratarme con mata bicho, pensamos que estaba relacionada con un pingo que usé.—¿Se realiza la presentación de los niños a la luna?— Sí, claro. A mi nietita la presentamos cuando nació. Y es en cualquier luna, no solamente la luna llena. Lo que se dice en ese momento es: «luna lunera, te presento a mi hija, ayúdamela a criar, líbramela de todos los males que la puedan dañar». La luna para el indio era y es muy importante, tiene un poder increíble. Los indios disfrutaban de la luna.

Bernardino con su nieta.

Entrevista realizada a Bernardino García en el año 2006 y que aparece en el libro “Multiculturalismo en Uruguay: Ensayo y Entrevista a 11 Comunidades Culturales” de Felipe Arocena y Sebastian Aguiar

https://www.facebook.com/notes/naci%C3%B3n-charr%C3%BAa/bernardino-garc%C3%ADa-descendiente-charr%C3%BAa/417235791644984

Una respuesta a “BERNARDINO GARCÍA, DESCENDIENTE CHARRÚA

  1. en la patri gaucha tuve la honrra y la alegria de sacarme una foto con mis hijos y bernardiño soy desendiente y tengo mucho orgullo por ser

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