Charrúas en Colón, Entre Rios


Ciro y el Clan Choñik en un escenario. A la izquierda, Ciro tocando un instrumento musical de viento tradicional, la caparzón de un caracol de mar, en el centro, sentada, una niña indígena tocando instrumentos de percusión, a la derecha, una compañera artista de Ciro tocando también un instrumento de viento, y a la derecha de ella, otro artista tocando un instrumento de percusión, al fondo acompaña un músico tocando el bajo sentado.El pasado 11 de abril, en el Centro Cívico Enrique Erro se dieron cita descendientes de Charrúas para realizar un homenaje a sus ancestros.

El 11 de abril, se designó como el Día de la Nación Charrúa y la Identidad Indígena en memoria de la masacre de “Salsipuedes”. Dicha masacre tuvo lugar un 11 de abril, pero del año 1831, cuando una tropa de hombres, comandados por el general Fructuoso Rivera, (en aquel entonces presidente de la nación), asesinó de forma cruel y traicionera a gran parte de los grupos de Charrúas que poblaban nuestro territorio, tomando prisioneros al resto para constituyendo un verdadero exterminio.

Un poco de historia
En aquella época, a pesar de que muchos guerreros Charrúas habían luchado junto al prócer José Artigas por la liberación del pueblo, existía entre las autoridades, el concepto de que éstas tribus eran un obstáculo para la estructuración de una sociedad.

Una vez que fue independizado Estado Oriental del Uruguay y teniendo asegurada la frontera con Brasil, los criollos y las autoridades consideraron que los indígenas ya no eran necesarios para la nueva organización del Estado. Así fué que en febrero de 1830, Juan Antonio Lavalleja recomendó a Rivera adoptar medidas “más activas y eficaces” contra los charrúas a quienes consideraba “malvados que no conocen freno alguno que los contenga” y que no podían dejarse “librados a sus inclinaciones naturales”.

Rivera, que gozaba de popularidad entre los indígenas, convocó a los principales caciques charrúas, Venado, Polidoro, Rondeau y Juan Pedro junto con sus mujeres y niños, a una reunión a realizarse en un potrero formado a orillas del arroyo Salsipuedes, diciéndoles que el ejército los necesitaba para cuidar las fronteras.

Según los relatos oficiales, el 11 de abril de 1831 asistieron a la reunión varios centenares de indios, que fueron agasajados y emborrachados. En un momento, Fructuoso Rivera le pidió a su amigo el cacique Venado que le alcanzara su cuchillo para picar tabaco, aprovechando la distracción lo asesinó de un tiro y esa era la señal para iniciar el ataque. Inmediatamente los Charrúas fueron rodeados y atacados por una tropa de 1200 soldados. Según la historia oficial ―basada en el informe de Rivera― el saldo fue de 40 indígenas muertos y 300 prisioneros. 

Los indígenas prisioneros fueron trasladados a pie hasta Montevideo y la mayor parte de ellos, fundamentalmente mujeres y niños, fueron esclavizados. Cuatro de los sobrevivientes, Vaimaca Pirú, Tacuabé, Senaqué y Guyunusa, fueron entregados a un francés llamado François De Curel, quien los trasladó a París donde fueron exhibidos como ejemplares exóticos de América. Todos ellos murieron a causa de los malos tratos, tristeza y enfermedad.

Yu te Mar, Mar te Yu (*)
El clan Choñik, fundado por descendientes de indígenas Charúas, homenajeó a sus ancestros este 11 de abril, reivindicando sus raíces, sus tradiciones y sus costumbres a través de expresiones plásticas, culturales y musicales.

La convocatoria “Encuentro Salsipuedes”, un grito de vida, que éste año llega a su 3er. edición, realizó temprano en la tarde un homenaje al guerrero Abayubá, en la Casona Cultural Abayubá y al caer la noche, en el Centro Cívico Enrique Erro se llevó a cabo un encuentro artístico y musical, al cual asistimos y les dejamos algunos fragmentos que registramos en video.

(*)Expresión en dialecto Charrúa que significaría algo como “yo con ustedes, ustedes en mí”

http://colon.com.uy/actividad-del-barrio/923-charruas-en-colon