Algunas reflexiones sobre el replanteamiento de la realidad indígena en el Uruguay


Por: Martín Delgado Cultelli

Mapa del siglo XVIII de la región que ocupaban los grupos de charrúas, guenoa-minuan y guaraníes.

Mapa del siglo XVIII de la región que ocupaban los grupos de charrúas, guenoa-minuan y guaraníes.

Una seríe de textos recientes me hace sacar una seríe de deducciones que en realidad lo que plantean es repensar lo que sabemos de las culturas originarias del Uruguay. Por un lado recientemente lei el libro de Diego Bracco “Con las Armas en la Mano: Charrúas, Guenoa-Minuan y Guaraníes”. En segundo lugar la llegada de la Catedra Indígena Intercultural del Fondo Indígena, donde pude tener un dialogo fraternos con prestigiosos intelectuales indígenas de Ecuador, Colombia y Guatemala. Por ultimo el reciente trabajo antropologico de Francesca Repetto sobre el tema charrúa en el Uruguay.

En el libro de Bracco destaco una reflexion bastante interesante que él hace. Practicamente ha habído un concenso social que dice que los grupos indígenas en el Uruguay desaparecieron con la Masacre de Salsipuedes y por lo tanto cualquier intento de investigar la realidad indígena posterior a 1830 es practicamente absurdo. Si bien es cierto que Salsipuedes fue la ultima de las grandes masacres de indígenas, por la cantidad de muertos (por lo menos 200 asesinados) y de prisioneros (más de 300 prisioneros), como él muestra claramente pequeños grupos de charrúas siguieron combatiendo incluso hasta finales de la decada del 30 del siglo XIX. El historiador sostiene que si se hisiera una investigación más a fondo se lograria demostrar la activa participación de grupos charrúas en las guerras civiles del Uruguay y del sur del Brasil de los años 1840 y 1850. Y siguiendo en esta misma linea podría decir que hay una continuidad hasta el día de hoy. El libro del difunto Rodolfo Martinez Barbosa “El Ultimo Charrúa: de Salsipuedes a la Actualidad” (tengase en cuenta que es un libro editado en los años 90) muestro como a lo largo de todo el siglo XIX y el siglo XX han existido personajes identificados como “charrúas” o como “indios” sin embargo a pesar de que eran personajes conocidos en sus respectivos pagos el relato hegemonico del país sostenia la extincion de todos los grupos indígenas. Y cuando morian estos personajes eran presentados en la prensa como “la muerte del ultimo charrúa”. Esto siguio sucediendo hasta época sumamente recientes. Recordemos cuando muró Bernardino Garcia, bisnieto del cacique Sepé, el informativo televisivo Telenoche lo presento como “la muerte del ultimo charrúa”. Estoy cada ves más convencido de que es necesario una investigación de las dinamicas de los grupos indígenas a lo largo del siglo XIX y el siglo XX. ¿Como se comportaron los grupos indígenas sobrevivientes en las distintas realidados políticas y economicas que ha vivido el país en los ultimos 150 años? ¿Los indígenas apoyaron el batllismo o el saravismo? ¿Como se posicionaron en las luchas sociales de los 60 y frente a la Dictadura Militar? ¿Habran podido recuperar siertos espacios de tierra en determinados contextos de redistribución de tierras a lo largo del siglo XX? ¿Habran seguido siendo victimas del saqueo de sus territorios y habran seguido perdiendo tierras con la llegada de los sucesivos modelos economicos? Estas y otras son preguntas que deben ser respondidas.

Bracco también da un dato muy curioso, hacía 1750, cerca de 400 minuanos, fueron incorporados a Montevideo tras una seríe de campañas contra ellos. Tengamos en cuenta que el Montevideo de 1750 era más paresido a una aldea grande que a una ciudad. Estamos hablando de que en una sociedad de 2000 habitantes se incorporaron 400 indios minuanes. Esto significa una inyección muy pero muy significativa de flujo genetico. Recordemos que despúes de cada Campaña Militar contra los “indios infieles” en el siglo XVIII y principalmente despues de 1750 (relacionado con la decadencia de las Misiones Guaraniticas), los prisioneros eran utilizados como mano de obra forzada en las construcción y crecimiento de los sucesivos pueblos que iban fundando los españoles en la Banda Oriental. Osea que desde 1750 hasta 1834 tenemos una incorporación constante de flujo genetico de charrúas y minuanes a los sucesivos poblados de país. En este sentido lo relaciono con una excelente pregunta planteada por Francesca Repetto en su trabajo “Indígenas en Uruguay: un debato entre la Negación del Estado y las narrativas de los descendientes de charrúas actuales”. Ella se hace la pregunta como es posible que los charrúas, caracterizados como grupos indígenas sumamente reacios a la cultura occidental, una ves sometidos aseptaron la cultural occidental dominante sin ninguna resistencia. ¿No sera posible que demás de flujo gentico, las sucesivas repartijas de prisioneros, también involucraron un flujo cultural indígena al interior de las sociedades urbanas occidentales? Como bien sostiene Repetto, si bien de doblego militarmente a los charrúas en las campañas de 1831 y 1832, estos posiblemente pasaron a una resistencia mucho más humilde y silenciosa, la de la preservación de la memoria.

En este sentido relaciono lo expuesto por Repetto con las enseñanzas de los hermanos de la Catedra Indígena. Los pueblos de los Andes y de Mesoamerica que se habían caracterizado por la construcción de complejos Estados Plurinacionales no pudieron soportar los embates españoles encabezados por Hernan Cortez y Pizarro. En 5 años se sometio a Tenochitlan y en 50 años al Tawaintisuyu. Sin embargo la eliminación de las elites gobernantes y de los complejos entramados sociales de los Estados Prehispanicos no significo la desaparición de los grupos indígenas de Mesoamerica y de los Andes, es más actualmente son las regiones de América con más población indígena. La derrota militar de inkas, mexicas y mayas no significo la desaparición de sus culturas sino que significo un nuevo tipo de resistencia, la Resistencia Cultural. Para estos pueblos la Resistencia Cultural ha sido totalmente exitoza ya que han logrado mantener amplias regiones de los Modernos Estado Nacionales fuera de la orbita occidental. Además la resistencia cultural fue la base de amplios procesos revolucionarios como las rebeliones de Tupak Amaru II y Tupak Catarí en Perú y Bolivia y las rebeliones de Emiliano Zapata en México. Es por eso que es perfectamente suponible que los grupos indígenas del Uruguay, charrúas y guaraníes, pasaron a este proceso de resistencia silenciosa esperando a que las condiciones sociales y políticas garantizaran la reaparición de sus identidades.

Los hermanos de la Catedra Indígena también sostiene que el gran problema desde la Invasión, hace ya 500 años, es la falta de reconocimiento de los pueblos indígenas como Sujetos Políticos y por lo tanto el no reconocimieto de sus potestades territoriales. La base de la discusiones teologicas del siglo XVII en Europa y encarnadas en el conocido debate entre Fray Bartolome de las Casas y Juan Ines de Sepulveda, sobre si los indios tenian o no tenian alma va en este sentido. Recordemos que Europa estaba saliendo de la Edad Media, por lo tanto tenia un pensamiento absolutamente cristiano fundamentalista. El reconocimiento de si un ser tiene alma o no significa que ese ser es un “ser humano” y por lo tanto es un Sujeto Político, con derechos. Si bien se reconocio que los indios tenian alma y por lo tanto eran sujetos se los definio como “menores”, en la misma categoría que un niño o un discapacitado. Esa fue la estrategia para limitarnos como Sujetos Políticos y así quedamos durante buen tiempo condenados a la tutela de los caucacicos, quienes si son reconocidos como Sujetos Políticos con plenos derechos. Los actuales Estados Nacionales de las Américas siguen usando tretas para limitarnos como Sujetos Políticos y así excluirno de la Democracia (una Democracia que contemple las formas de ser, ver, pensar y sentir de los pueblos originarios). En Uruguay, esta limitación a la participación democratica de los pueblos originarios se ejerce a traves del no reconocimiento de la propia existencia de los grupos indígenas. Al no ser reconocidos a charrúas y guaraníes como Sujetos Políticos, no pueden reclamar derechos territoriales, educativos y políticos que contemplen sus formas de sentir y entender la realidad. Si bien los defensores del estatus quo, basados en una racionalidad caucacica, siguen negando la existencia y pre-existencia de grupos indígenas en el país y que gozan con un amplio apoyo social y políticos. La realidad es que cada ves se dan más profundos debates sobre el tema indígena en el país. Cada ves son más visibles los grupos que revindican una identidad indígena. Esto significa que cada ves más estos personajes estan quedando al descubierto como lo que son, conservadores basados en racionalidades caucacicas imperiales.

Por ultimo me gustaría decir que cada ves estoy más convencido que se sabe muy, pero muy poco de las realidades indígenas. Solo el reconocimiento de nuestra humildad podra garantizarnos un poco de verdad. 

https://www.facebook.com/notes/797980736903819/

Autor de las reflexiones

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