Monitoreo de OSE revela estado de deterioro en cursos de agua


AMBIENTE

El 55% de muestras triplicaba la cantidad de fósforo permitida

El laboratorio de OSE informa si el valor de fósforo supera los 30 microgramos por litro de agua en las muestras extraídas de forma rutinaria en la entrada de sus plantas potabilizadoras. El problema es que lo hace demasiadas veces: el 55% del total de las muestras tomadas entre enero de 2009 y abril de 2014 pasó la barrera de los 100 microgramos por litro.

La cifra aportada por Alejandro Iriburo, jefe de Asesoramiento a Sistemas de Agua de OSE, da cuenta del deterioro de los cursos de agua del país. “Cuanto más degradada esté el agua bruta (ríos, arroyos, embalses, lagos y lagunas), se va a necesitar más inversión y más infraestructura para su tratamiento”, dijo Iriburo durante su exposición en el taller “Intensificación productiva y calidad del agua superficial en Uruguay”, organizado por la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y el Instituto Suramericano de Ciencias de la Sustentabilidad y la Resiliencia.

El río Santa Lucía, fuente de agua potable para 2 millones de personas, registró la mayor cantidad de eventos: 89 muestras superiores a 30 microgramos por litro en ese período. Le siguió el Río Negro con 55 muestras y el Océano Atlántico con 31 muestras.

El fósforo y el nitrógeno son los principales contaminantes de agua dulce. En exceso pueden provocar floraciones de algas.

La presión sobre los ecosistemas circundantes a las 70 plantas potabilizadoras de OSE ha obligado casi a cuadruplicar el consumo de carbón activado en polvo en pocos años. En este mes ya usaron 225.578 toneladas. La dosis depende de la ocurrencia de un evento y, en general, no hay una planta que necesite más cantidades que otras. También se han probado distintos tipos para atacar diferentes contaminantes.     

No obstante, el episodio de mal olor y sabor del agua potable del área metropolitana registrado en marzo de 2013 por la presencia de geosmina, una molécula no tóxica producida por la cianobacteria anabaena sp., elevó la dosis de 30 miligramos de carbón activado por litro de agua a 70 miligramos. Pero, además, se decidió reforzar la capacidad en Aguas Corrientes para disponer de hasta 100 miligramos del producto por litro. ¿Cuánto se echaría en el caso de un agua cristalina? Menos de 20 miligramos.

Iriburo agregó que OSE también gasta más en cloro (para la desinfección), sulfato de aluminio (para la remoción de materia orgánica) y otros productos químicos para eliminar los metabolitos que ocasionan mal olor. “Eso es lo que más nos complica”, apuntó.

Problemas
Luis Reolón, director de la División de Evaluación de la Calidad Ambiental en la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), resumió el estado de situación nacional en dos palabras: “Tenemos problemas”, en particular, por las altas concentraciones de fósforo “porque se sigue fertilizando a troche y moche”. Y añadió: “Tenemos que ir más rápido”. A modo de ejemplo, el jerarca relató que se tardó tres años en suscribir un convenio con la Facultad de Ciencias para el monitoreo biológico del Río Negro.  

Respecto al río Santa Lucía y sus afluentes, Reolón dijo durante su exposición que se está “repensando” el monitoreo para toda la cuenca y la instalación de estaciones automáticas. Hoy se procesan solo datos físicos y químicos en una veintena de puntos de muestreo.

La Dinama apuesta a desarrollar nuevas herramientas de modelación y contar con un índice propio de calidad de agua en el próximo período de gobierno. Otro objetivo es bajar el límite para la demanda bioquímica de oxígeno (DBO): de 10 miligramos por litro a 5; pero hasta hace poco era de 60. “Algún otro (curso de agua) va a tener problemas”, precisó. La DBO es la medida del oxígeno consumido por los microorganismos para descomponer la materia orgánica biodegradable existente en el agua. En presencia de alta concentración de materia orgánica, la DBO será alta, lo que favorece el aumento del número de bacterias.

 

Menos burocracia, más gestión

La Dirección Nacional de Medio Ambiente recibió críticas por parte de los asistentes al taller “Intensificación productiva y calidad del agua superficial en Uruguay” por su cadencia burocrática y atraso para reaccionar a los problemas que se señalan desde la academia. El deterioro progresivo de la cuenca del río Santa Lucía ya había sido advertido antes de que ocurriera el episodio de mal olor y sabor en el agua potable en 2013. Asimismo, los biólogos reclamaron más participación en la ejecución de proyectos y la reducción del gasto en diagnósticos a través de consultorías internacionales. Luis Reolón, director de la División de Evaluación de la Calidad Ambiental, los invitó a instaurar una mesa de trabajo para mejorar la relación del organismo.

http://www.elobservador.com.uy/noticia/292901/monitoreo-de-ose-revela-estado-de-deterioro-en-cursos-de-agua/

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