Informe ambiental sugiere que regasificadora debe ir más lejos


URUGUAY

Documento técnico pedido por grupo de vecinos habla de “alto riesgo”

+ – 17.10.2013, 05:00 hsTexto: -A A+
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 Un informe ambiental privado, solicitado por un grupo de vecinos y el estudio de abogados SPU que los asesora, sugiere que las autoridades instalen la planta regasificadora de Puntas de Sayago a una distancia mayor a la costa con respecto a la prevista. Indica que la ubicación debe ser en un lugar –mar adentro– justificadamente seguro para “la vida y los bienes”.

El texto, al que accedió El Observador, menciona que los estudios de impacto ambiental oficiales no detallan hipótesis de riesgo, como los que ya sufrieron otras plantas en el mundo. “Los representantes de las poblaciones adyacentes a las instalaciones donde actuarán buques con tanques con GNL (gas natural licuado) debieran solicitar a las autoridades correspondientes una mayor distancia de retiro del emprendimiento hacia ubicaciones justificadamente seguras para la vida y los bienes, así como un detallado análisis de riesgos y de las consecuencias incluyendo escenarios no previstos”, dice el informe, firmado por el licenciado en geología, Gustavo Piñeiro.

El Poder Ejecutivo definió que la escollera para atracar los buques estará a unos 2,5 kilómetros de la costa, a diferencia de lo analizado hace tres años, cuando se manejó que se ubicara a 40 kilómetros –al sur de la isla de Flores– como informó en diciembre de 2010 el director de energía, Ramón Méndez.

Para el autor del informe de impacto ambiental, cuanto más lejos de la costa se encuentre la regasificadora mejor será a los efectos de evitar posibles accidentes con los buques que afecten a la población costera. Piñeiro dijo a El Observador que no existe una medida establecida para aconsejar, pero insistió en que existen “elementos científicos” para ubicarla más lejos que a 2,5 kilómetros. El especialista cuestionó, además, que esa distancia no es tal. Aseguró que los buques estarán a 972 metros de la costa, producto de las maniobras.

El estudio encargado por un grupo de vecinos de la zona donde se prevé instalar la regasificadora, dice que otros impactos no incluidos en informes oficiales “debieran ser considerados en mayor profundidad en futuros estudios, ya que de este análisis particular surgen evidencias de un tratamiento muy somero de parámetros de relevancia como el clima, las corrientes y mareas”. Sin ellos, dice Piñeiro, “tampoco sería posible conocer otros impactos y medidas de mitigación como modificaciones en la configuración costera, emisiones gaseosas, ruidos entre otros”.

“Es muy sorprendente que el estudio de impacto del gobierno no tenga la probabilidad de riesgos ambientales de la planta”, dijo el experto a El Observador.

En el estudio oficial de impacto ambiental de la obra se considera un número “muy limitado de escenarios, y en consecuencia los riesgos previstos resultan admisibles en todos los casos”, dice el estudio entregado a los vecinos.

“No son indicadas las distancias que están fuera del Límite inferior de inflamabilidad (LFL).  No son considerados escenarios de accidentes intencionales. El análisis de riesgo no informa de los accidentes habidos en el pasado, por lo cual las probabilidades no están basadas en datos reales. No es discutido el efecto del clima (viento y oleaje) sobre las causas ni las consecuencias de los riesgos. No es discutido el efecto del clima (viento y oleaje) sobre los tiempos de operación”, enumera el informe de Piñeiro. El experto, de hecho, aseguró que el tiempo de operaciones de la regasificadora se verá limitado por el oleaje del río de la Plata, algo que las autoridades tienen presente, según dijo.

El estudio cita casos y bibliografía de varias partes del mundo. En su introducción recuerda que el gas natural licuado es un combustible fósil inflamable, que permanece a -161ºC y por ser más frío y pesado que el aire, ante un eventual derrame se desplaza superficialmente varios kilómetros como una nube de vapor antes de evaporarse y eventualmente inflamarse.

“Actualmente existen funcionando en el mundo alrededor de diez Unidades Flotantes de Almacenamiento y Regasificación (FSRU). Los buques que transportan GNL representan una remarcable fuente de riesgo, especialmente cuando se aproximan a la terminal, no solo debido a la posible ocurrencia de un accidente marítimo, sino porque representan un objetivo de ataque terrorista”, dice Piñeiro en el informe.

Concluye que el daño potencial de plantas de este tipo sobre la plataforma y áreas pobladas puede ser “significativo en zonas de alto riesgo”.

  

Accidentes en otras plantas del mundo

 

Entre 1964 y 1977 sucedieron tres incidentes relacionados a encallamientos, cuatro a colisiones, seis a derrames desde los tanques durante la transferencia de combustible y seis casos más no especificados. En 1969 y 1970 los tanques de dos cargueros de GNL fueron dañados debido a olas internas del producto (“sloshing”). En 1970, dos cargueros más fueron afectados por encallamiento, según el informe de Piñeiro.

http://www.elobservador.com.uy/noticia/262833/informe-ambiental-sugiere-que-regasificadora-debe-ir-mas-lejos-/

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