LA CAMPAÑA DE EXTERMINIO INDÍGENA


1831-1834: Las Causas

de Nación Charrúa, el Martes, 10 de abril de 2012

General Fructuoso Rivera (1784-1854). El Presidente que en persona llevara a cabo estos ideales, mediante la traición y el genocidio de la población Charrúa.

Por: Martín Delgado Cultelli

Tras haberse creado el Estado Oriental en 1828 se fue perfilando como primera prioridad del Estado la eliminación de la población indígena. En especial los remanentes de la Nación Charrúa. Las causas de dicho genocidio fueron principalmente por un tema territorial y de consolidación de la propiedad privada. Por un lado los estancieros estaban artos de que los charrúas mataran a sus vacas. Para los charrúas no existía la propiedad privada entonces no entendían que las vacas eran de los estancieros. Para ellos las vacas eran parte de la naturaleza y no eran de nadie por lo tanto si tenían hambre mataban un animal sin ningún problema. El otro factor eran las ansias de apoderarse de los territorios del norte que permanecían aun en dominio charrúa. El mismísimo parte de guerra de la acción de Salsipuedes nos deja preveer las causas de por que el ejército nacional ataco a los pueblos originarios.“Las indómitas tribus de Charrúas, poseedoras desde una edad muy remota de la más bella porción del territorio de la República; y deseoso, por otra parte, el Presidente General en Jefe de hacer compatible su existencia con la sujeción en que han debido conservarse para afianzar la obra difícil de la tranquilidad general.” Lo que aquí esta diciendo es que para controlar y apropiarse de los territorios del Norte se debía doblegar a los charrúas. No se oculta la intención de apropiarse de la “más bella porción del territorio de la República”. En el mismo parte Rivera menciona que se combatió a los charrúas para defender a los empresarios y a los propietarios individuales. Claramente el objetivo era por un lado apropiarse de los territorios indígenas y por otro consolidar la propiedad privada de las haciendas. “Fue preciso combatir del mismo modo, para cortar radicalmente las desgracias, que con su diario incremento amenazaban las garantías individuales de los habitantes del Estado, y el fomento de la industria nacional, constantemente depredada por aquellos.” Aquí también aparece una diferencia sustancial entre Artigas y Rivera. Artigas consideraba a los indígenas ciudadanos de la Patria mientras que Rivera les negaba el estatus de habitantes del Estado.

La justificación ideológica de tal genocidio fueron los ideales de progreso y evolución cultural que se concibieron en la Ilustración europea y se desarrollaron en el siglo XIX. Se pensaba que la Civilización Occidental era el máximo estadio de desarrollo cultural y social que podía alcanzar el ser humano. Los pueblos bárbaros y salvajes debían ser exterminados u obligados a la vida civilizada. Se creía que la cultura occidental era incompatible con las culturas indígenas y que por lo tanto estas se plegaban a la sociedad occidental o perecían. Se concebía la vida urbana mejor que la vida rural. Al gaucho como individuo barbarico que se lo debía asentarse y obligar a cultivar la tierra, debía dejar de bagar por los campos. Y el indígena directamente no  entraba en este proyecto civilizador. Ya a finales del siglo XVIII el naturalista español Félix de Azara proponía reducir a los charrúas y guinuanes para civilizar la Gobernación del Montevideo. “El amor a la Religión y a la Patria, y el deseo de civilizar a estos campestres bárbaros en sumo grado, me hicieron proponer el proyecto de poblar estas campañas.” El máximo exponente en la región del Cono Sur Sudamericano de esta idea era el argentino Domingo Sarmiento. En el libro “Facundo Quiroga: Civilización o Barbarie” postula que la causa del subdesarrollo económico y el caos político y social se debía a que la población era mestiza, indígena y afro-descendiente. Para poder desarrollar económicamente a la Argentina e imponer orden era necesario hacer una sustitución étnica de la población. No solo se debía exterminar o por lo menos minimizar a la población indígena y afro-descendiente sino también traer importantes contingentes de inmigrantes europeos ya que estos se consideraban superiores a la población nativa y criolla. Mestizándose los inmigrantes con los criollos, afro-descendientes e indígenas se “blanquizaría” nuestra población. Así llegaríamos al nivel de Pueblo Civilizado.

Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888), Presidente de la República Argentina entre 1868 y 1874.

Tanto a los terratenientes de Uruguay como a los de Argentina y Chile les convino mucho estas ideas ya que era la escusa perfecta para apropiarse de los territorios indígenas y agrandar sus campos. Además la sustitución de la mano de obra gaucha por la de los inmigrantes era económicamente muy rentable. Los campesinos europeos estaban acostumbrados a la intensificación del trabajo y a la obediencia al patrón cosa que era difícil de lograr entre el gauchaje. Si bien este proyecto civilizador es muy antiguo en el Cono Sur en nuestro país no se lograra consolidar hasta el Militarismo (1876-1890). El trunque de la Consolidación Capitalista y Occidental después de 1834 fue por los distintos procesos políticos que sufrió el país.

Hacia 1830 quedaban aproximadamente 2000 charrúas manteniendo su forma de vida tradicional en tolderías. Sin embargo debe entenderse que ya muchos charrúas estaban en un proceso aculturizador. Antonio Díaz quien había visitado a los charrúas en 1812 nota que los jóvenes ya no se ponían el tembetá (perforación de madera o hueso que se pone debajo del labio y que era una característica de los hombres) y que solo los viejos lo usaban. También desde 1790 se empiezan a ver frecuentemente charrúas con ponchos y no con los quillapíes (capotes de cuero con los cuales se cubrían y se protegían del frío). El Poncho empieza a ser un bien muy demandado por los indígenas en los trueques. Sin embargo el poncho no desplazara al quillapí sino que convivirán juntos. Es recién después de Salsipuedes y de la asimilación que los charrúas dejan de usar totalmente el quillapí. Ya para esta época había muchos charrúas gauchizados y que se habían plegado a las peonadas de las estancias. En lo referente a los tapes no sabemos con exactitud cuantos habían en las estancias y chakras. Lo que si sabemos es que con los 6000 tapes que trajo Rivera desde las Misiones se fundaron los pueblos de Santa Rosa del Cuareim y San Fructuoso del Tacuarembó en el territorio norteño (aun sin urbanizar). Se estima que la población de la Banda Oriental para esta época oscilaba entre 75.000 y 100.000 habitantes.

Los 4 charrúas llevados a Francia en 1833 para ser exsividos en un Zoológico Humano.

https://www.facebook.com/note.php?note_id=353981057970458

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