LA CAMPAÑA DE EXTERMINIO INDÍGENA 1831-1834


El Desarrollo de los Hechos.

de Nación Charrúa, el Sábado, 7 de abril de 2012 a la(s) 18:10 ·

Soldados del ejército uruguayo de 1830. Estas fueron las tropas que actuaron en Salsipuedes.

Por: Martín Delgado Cultelli

 

Un grupo de estancieros representados por el terrateniente ingles (que tenia propiedades en nuestro país) Diego Noble se presentaron ante el Ministro de Hacienda y Finanzas (Ministro de Economía) Lucas J. Obes y le propusieron la idea de la Campaña contra los Charrúas. Incluso le pagaron $30.000 al Presidente Rivera para que financiara la expedición. Fue principalmente el Ministro Lucas Obes quien convenció al Presidente de realizar la Matanza de Salsipuedes. Rivera junto con su Ministro de Guerra y Marina (Ministro de Defensa) Julián Laguna y con el General Eugenio Garzón organizaron de la mejor manera posible para doblegar a los indómitos charrúas y tener la menor cantidad de bajas posibles. En el verano de 1831 se encomendó al General Garzón que cruzara el Río Negro y combatiera a los gauchos corambreros con los cuales comerciaban los charrúas. De los corambreros se obtuvieron los datos de cuantos eran, quienes eran sus caciques y donde se encuentran. Luego se manda al Coronel Bernabé Rivera a que se entreviste con los caciques y los convenza de que se reúnan todos con sus familias en las orillas del Arroyo Salsipuedes. Es así que el 11 de abril de 1831 en el Paso del Tihatucura del Salsipuedes, en la Cueva del Tigre (Salsipuedes abajo) y en las Puntas del Queguay se reúnen aproximadamente 900 charrúas con el Presidente de la República en persona y con el ejército nacional. Rivera quien había peleado junto con los charrúas en la Revolución Artiguista y en la Campaña de las Misiones era uno de los pocos criollos capas de reunir a gran número de charrúas. Era el único Caudillo desde Artigas en quien confiaban las indiadas. Don Frutos les dice de ir a recuperar el ganado que Brasil nos había robado. De buena gana los caciques aceptaron y como era costumbre entre ellos cuando se celebraba un pacto o alianza hacían una comilona. Por supuesto los soldados distribuyeron el aguardiente (o quican en lengua charrúa) entre los indefensos indígenas. Cuando estuvieron bien borrachos el ejército los ataco. Debemos mencionar que el ejército nacional contó con la colaboración de las tropas del Caudillo unitario argentino Juan Lavalle y del Coronel del Ejército Imperial del Brasil José Rodrigues Barbosa. Tanto tropas argentinas como brasileñas participaron en la acción de Salsipuedes y sin que fuera informado de esto el Parlamento. El parte oficial de guerra informa de la muerte de 40 charrúas. Sin embargo estos probablemente sean nada más los que murieron en el Paso del Tihatucura del Salsipuedes. Las acciones de la Cueva del Tigre y de las Puntas del Queguay fueron también encubiertas (los soldados que estaban allí eran los extranjeros ilegales). Se calcula que en total debieron morir 400 charrúas y quedaron más de 300 prisioneros (la mayoría mujeres y niños). Unos 130 charrúas pudieron romper el cerco militar y escapar por los montes.

Los sobrevivientes de la masacre fueron conducidos a pie por 400 kilómetros hasta Montevideo. Muchos fueron vendidos como esclavos (los criterios esclavistas de la República eran distintos a los de la Corona Española) en las estancias entre Salsipuedes y la capital. Además se vendieron decenas de esclavos indígenas en los mercados de Durazno y Montevideo.

Sin embargo no todas las comunidades charrúas fueron a la Matanza. Hubo dos caciques con sus respectivas indiadas que nunca se juntaron con el gobierno. Uno era el Adivino quien ni siquiera acepto entrevistarse con Bernabé a principios de año. El otro era Polidoro y no fue al encuentro en Salsipuedes porque “Frutos era corazón malo y traidor”. Cuan sabias fueron sus palabras. Tras Salsipuedes el Presidente encomendó al Regimiento de Caballería Nº3 comandado por Bernabé Rivera que persiguiera a los grupos charrúas que se habían dispersado tras la masacre. Así sucedieron las matanzas de Sierra del Infiernillo, de Mataperros y de Cañitas (donde es atrapado Laureano Tacuabé quien posteriormente será llevado a Francia). Con la colaboración de un estanciero riverista se ejecuto al cacique Venado en el casco de la estancia de Bonifacio Benites. En agosto del año 31 sucedió la acción de Mataojo en donde Bernabelito ataca por sorpresa a la indiada del Adivino. Debemos mencionar que el Coronel Rivera pudo doblegarlos tan fácilmente debido a que los ataco por sorpresa en la noche y que según el informe del mismo muchos de los indígenas estaban enfermos de fiebre. Además del Adivino y otro cacique refugiado con este se asesino a 15 guerreros y tomando a 82 prisioneros. Nada más 32 charrúas pudieron escaparse del ataque.

 

 

Coronel Bernabé Rivera, uno de los principales militares en la campaña contra los indígenas.

Mientras Bernabé seguía recorriendo las pampas en busca de los grupos charrúas que todavía no habían sido doblegados sucede un suceso inesperado para el gobierno de Rivera, la rebelión de los guaraníes de Bella Unión. Tras la fundación del poblado a finales de 1828 los tape-guaraní pasaron muchas penurias. De su mala condición de vida y de los abusos de los militares del naciente Estado nos puede hablar el viajero francés Jean Isidore Auboin quien visito a estos indígenas en marzo de 1829.“El hambre fue el primero de los males que perjudicó a los pobres guaraníes en tierra extranjera. De cuatrocientas mil cabezas de ganado que se habían conducido de las Siete Misiones, quedaba un veinteavo. Todo el resto había sido repartido entre los principales jefes del ejército, que lo habían enviado a las campiñas de Montevideo o vendido a los especuladores.” Aquí también nos habla del enriquecimiento personal de la oficialidad del ejército gracias a la miseria y el despojo de los indígenas. Nótese además de que menciona que estos indígenas no son de estas tierras y se sienten en “tierra extranjera”. Debido a la falta de ganado los indígenas no pudieron alimentarse correctamente ni dedicarse a la cría de ganado para su subsistencia. A esto hay que sumarle que el Presidente Rivera les había prometido semillas y herramientas para trabajar la tierra cuando recién llegaron. Las semillas y herramientas nunca llegaron y por más que hubo reclamos formales para que llegara, el gobierno nunca las mando. Sin la posibilidad de criar ganado y de sembrar la tierra los guaraníes (que no eran grandes cazadores) sufrieron los avatares del hambre y de las enfermedades. Justamente el reclamo de herramientas y semillas fue el pretexto para que en el verano de 1832 se rebelaran contra el gobierno. Los líderes de la rebelión fueron Agustín Comandiyú y Gaspar Tacuabé (no es el mismo Tacuabé que llevaron a Francia). Estos eran comandantes de los Escuadrones Nº 2 y 3 de Bella Unión y que estaban compuestos pura y exclusivamente por tapes. Las fuerzas rebeldes no solo asesinan a todos los  europeos y criollos del pueblo sino que avanzan rápidamente hacia el sur. Derrotan a las fuerzas de Salto y ponen sitio a la ciudad. Bernabé Rivera que se encontraba por la región persiguiendo a los charrúas se le ordena que reprima la rebelión. El experto cazador de indio no puede derrotar fácilmente a las tropas de Comandiyú y pide refuerzos de la guarnición de Tacuarembó. Para desgracia de los rebeldes además de aumentarse las fuerzas represivas del gobierno hubo una traición entre ellos. Un grupo de guaraníes fue sobornado y se pusieron del lado de Rivera y en contra de Comandiyú. Hacía junio de 1832 la rebelión será totalmente aplastada y Comandiyú asesinado. El gobierno hizo un escarmiento con los pobladores de Bella Unión. Con los guaraníes que se pusieron de lado del gobierno, Rivera los lleva hasta el Río Yí cerca de la ciudad de Durazno y funda la Misión de San Borja del Yí. Estos obtendrán las herramientas y semillas que pedían pero para eso tuvieron que traicionar a sus hermanos de pueblo y cultura. Sin embargo no todos los tapes se rindieron ya que Gaspar Tacuabé con un grupo se metieron en los montes para seguir resistiendo.

Es cuando Bernabé estaba siguiendo a los guaraníes montaraces de Tacuabé que se entera del lugar donde se encuentra la toldería del cacique charrúa Polidoro. El Coronel Rivera estaba siguiendo el rastro de Polidoro desde Salsipuedes y creyó oportuno atacar al cacique esquivo. A diferencia de lo que había pasado hasta el momento los charrúas no solo se dedicaron a huir despavoridos por la presencia de su tan temido enemigo. Sino que lo condujeron hasta una hondonada en Yacaré Cururú donde pegan la vuelta y despedazan al Regimiento Caballería Nº3. Al Coronel Bernabé Rivera lo secuestran y lo torturan durante días hasta que finalmente lo ajustician de un lanzazo en el corazón. El 20 de junio de 1832 quedo para la historia como el día en el que los charrúas tomaron justicia por los atropellos sufridos en Salsipuedes y otros sitios.

 

 

Ilustración de los charrúas hecha por el naturalista D`Orbigny en 1829. Nótese que algunos tienen poncho y así como ropa gaucha y otros tienen quillapíes y cueros.

La muerte de Bernabé Rivera no simbolizó el fin de la campaña contra los indígenas. Al poco tiempo de la Batalla de Yacaré Cururú el comandante Juan Santana se subleva en Durazno. Este será el inicio de la Revolución Lavallejista. El Caudillo Juan Antonio Lavalleja era el opositor político de Rivera y desde bastante tiempo daba duras críticas al gobierno. Principalmente criticaba la malversación de fondos del Estado, la corrupción burocrática y lo timbero que era el Presidente. Fructuoso Rivera era un ludópata y lo peor de todo es que utilizaba dinero del Estado para sus apuestas. Después de Salsipuedes y la rebelión de Santa Rosa del Cuareim quedaron en nuestros campos y montes grandes contingentes de indígenas deseosos de vengarse contra el gobierno. Esto le venia como anillo al dedo a Lavalleja ya que eran posibles combatientes en sus filas. Los grupos indígenas que no pudo acarrear a su bando en 1826 lo lograran hace ahora gracias al despotismo de Rivera. Desgraciadamente la Revolución Lavallejista invisibiliza el accionar charrúa entre 1832 y 1834 sin embargo hubieron malónes y hubieron matanzas del gobierno en este periodo. Gaspar Tacuabé con sus hombres se unieron de inmediato a los lavallejistas y este se termino convirtiendo en un comandante destacado de las fuerzas rebeldes. Tacuabé acompañara a Lavalleja hasta el final. Se sabe que en octubre de 1832 el comandante rebelde Mariano Paredes contaba en sus filas con un sequito de charrúas. Manuel Lavalleja (hermano de Juan Antonio) permaneció 10 meses escondido en los montes con un grupo de charrúas. Es con estos charrúas que se entera de cómo fue el desarrollo de la Matanza de Salsipuedes, la traición a Venado y la ejecución de Bernabé Rivera. Obviamente estos charrúas después pasaron a apoyar a Lavalleja. Sin embargo no todo el accionar indígena estuvo vinculado a la Revolución  Lavallejista. Después de la derrota lavallejista de Tupambay el Presidente Rivera le encomendó a Pepe Raña, Jefe Político de Paysandú y alineado con el Presidente, que protegiera el litoral de una posible contraofensiva lavallejista desde Entre Ríos (después de Tupambay Lavalleja emigra y concentra fuerzas en el Entre Ríos) y que combata la los grupos charrúas que todavía merodeaban por Paysandú y Salto. Primero Raña reprimió un malón de guaycuruses y después se concentro en los charrúas. Grupos charrúas que no estaban alineados con Lavalleja habían realizado una serie de malónes en las estancias del norte como venganza del robo de sus tierras y ganados. A finales de 1833 Raña desbarata a estos charrúas que se encontraban en el Itapebí, Salto. La última escaramuza entre charrúas y fuerzas gubernamentales fue la Batalla del Yarao en 1834. Para acabar con los lavallejistas y con los charrúas de unas ves por todas el mismísimo Fructuoso Rivera comando al ejército gubernamental. El cacique Sepé (se cree que es el mismo que antes aparecía con el nombre de Polidoro) que se encontraba junto a los lavallejistas cuando diviso en el entrevero al General Rivera trato de llegar hasta él y asesinarlo. Sin embargo debido a la muerte de su caballo en el entrevero no pudo ajusticiar al General Rivera. El ejército gubernamental salio victorioso de esta contienda lo que obligo a los lavallejistas a irse al Brasil. Después de esta batalla la resistencia charrúa militarmente estará casi mermada. En el Cerro del Yarao se puso fin a toda una campaña de persecución y exterminio y se dio el primer paso para la europeización de la sociedad.

 

 

Fotografía de la Matanza de Wuonded Knee, Estados Unidos en 1890. Similar a esta imagen debió ser Salsipuedes.

https://www.facebook.com/notes/naci%C3%B3n-charr%C3%BAa/la-campa%C3%B1a-de-exterminio-ind%C3%ADgena-1831-1834-el-desarrollo-de-los-hechos/352303254804905

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