LOS CACIQUES CHARRÚAS


Por: Martín Delgado Cultelli


EL SISTEMA POLÍTICO DEL CACICAZGO

Si bien es reconocida la horizontalidad y la igualdad dentro de la sociedad Charrúa hay que mencionar que existía un “cacique” o líder. Esto no es contradictorio ya que corresponde a la práctica natural de las sociedades de cazadores-recolectores. El ecosistema y la economía determinan la organización política. Cuando es necesario organizar una banda de 20 o 30 personas para salir a cazar venados o avestruces obviamente surgirá un líder natural que sepa organizar la expedición. Estos líderes son hombres porque el trabajo de la caza de los animales suele ser masculino (aunque no es determinante). En una expedición de caza la fuerza bruta es muy importante para derribar animales, además por lo general los cazadores ponen en riesgo su propia vida. La diferencia biológica que da al hombre un 20% más de fuerza muscular que la mujer es la que hace que suelan ir hombres a cazar y no tanto mujeres (en la sociedad industrial esta diferenciación es suplida por las maquinas). Además la muerte de mujeres pone en riesgo la estructura del grupo. Las mujeres son el bien reproductivo del grupo por lo tanto no es sacrificable. Esto determina en gran parte la división del trabajo. Como lo explaya el viajero francés Pernetty sobre los minunos (grupo perteneciente a la Nación Charrúa) que vivían cerca de Montevideo a mediados del siglo XVIII. “Las mujeres están ocupadas en cultivar la mandioca, y en prepararla para hacer el cazabe.[1] Su labor hogareña se limita a coser una con otras las pieles de venado y de otros animales, con las que se cubren hombres y mujeres, y en preparar la comida de todos. Los hombres pasan la vida dedicados a la caza, a la pesca, y a andar a caballo, siendo así que son excelentes jinetes”. Esta división del trabajo no implica una superioridad en el género. Tanto la caza como el cultivo y preparación de la mandioca son igual de importantes para la subsistencia de la comunidad. No hay una apropiación por parte de ninguno de los sexos de los recursos del otro. Esto queda plasmado en el chamanismo ya que tanto hombres como mujeres podían ser curanderos.

Como las guerras prehistóricas son esencialmente expediciones de caza es evidente que los líderes de las expediciones militares serán hombres. Recordemos que el arco y la flecha, la lanza y la boleadora son en esencia herramientas de cacería. Si bien se puede preparar a una mujer para la guerra, en un combate prehistórico la diferencia entre velocidad y fuerza determina la vida y la muerte (desde la aparición de las armas de fuego de repetición automática esta diferencia a desaparecido). Aunque volveremos a repetir que al igual que la caza no es determinante. Se debe mencionar que tanto en la Guerra de Independencia como en la Guerra Grande estuvieron las famosas “lanceras” que eran mujeres indígenas que peleaban como hombres. Por supuesto la proporción numérica entre las lanceras y los hombres era incomparable.

Ilustración de Ulrich Schmild. Muestra al hombre Timbú (grupo perteneciente a la Nación Charrúa) como gran cazador y a las mujeres cocinando pescados en la aldea.

El máximo organismo político en la sociedad charrúa no era el del cacicazgo sino el del Consejo de Ancianos. Esta asamblea de veteranos y jefes de familia estaba compuesta tanto por hombres como mujeres y decidía los quehaceres de la comunidad en los días siguientes. También determinaba si había o no guerra y muchas veces era el que elegía al cacique así como podía deponerlo. También era el que elegía a los emisarios para hacer los tratados tanto con otras tribus como con los españoles y portugueses. Este vocero también era considerado como “cacique”. Esto esta muy relacionado a la cosmovisión del pueblo. La palabra era vista como la expresión del logos y por lo tanto era sagrada[2]. La mentira no existía y si esta sucedía podía costarle la vida. En base a esto es que un buen orador o alguien que sepa hablar bien era considerado un gran sabio y digno de seguir. Muchas veces se simplifica diciendo que eran indios fieros metidos en los montes que no querían saber nada de nada y siempre peleando. Tanto en el caso de los minuanos con el Cabildo de Montevideo como los charrúas propiamente dichos con los capitanes portugueses se revela que eran grandes estrategas políticos. Podían discutir de igual a igual con cualquier capitán o cabildante. La sapiensia era un atributo destacado entre los charrúas y esto se plasma en varío tratados con los españoles de Montevideo y Santa Fe así como con los jesuitas de las misiones en donde queda claramente plasmado que salen beneficiados los charrúas.

Al igual que los charrúas los iroqueses[3] tenían un Consejo de Anciano. La producción hortícola dentro de las comunidades estaba a cargo de las mujeres y eso simbolizaba que las mujeres tenían más prestigio que los hombres. También determinaba que fueran una sociedad con matrilinaje[4], no sabemos si los charrúas tenían matrilinaje pero es de suponer que dentro de las tolderías las mujeres tengan más respeto que los hombres. Sin embargo cunado los iroqueses hacían sus expediciones militares en donde recorrían hasta1000 km estas eran solo de hombres y encabezadas por un cacique. Tanto charrúas como iroqueses desvirtuaron su cacicazgo con la llegada de los europeos y la guerra. En los primeros contactos tanto hombres como mujeres iban a ver y a comerciar con los recién llegados. Pero los europeos se volvían locos con los senos al aire de las indias y siempre que podían trataban de violarlas. Esto genero que el relacionamiento se tuviera que volver pura y exclusivamente una cuestión de hombres. La guerra que tanto en charrúas como iroqueses siempre fue un culto masculino, se volvió cosa de todos los días. Esto dio lugar a que el hombre empezara a tener más relevancia que la mujer y que el Consejo de Ancianos perdiera poder. Ya en el siglo XIX el cacicazgo era un institución permanente (cosa que antes solo sucedía en épocas de guerra o en importantes expediciones de caza) y el Consejo de Ancianos era más simbólico que practico.

Dentro del cacicazgo hay una estratificación y esta depende del numero de hombres para la guerra se consigan. Cabrer (1882) menciona que la subdivisión era constaba de un Caciquillo o Jafezuelo, un Cacique y un Archicacique o Cacique General. El caciquillo comandaba alrededor de 20 guerreros y por lo general era el encargado de dirigir las cacerías y pequeñas escaramuzas. En base a este dato es que proviene el nombre del “Caciquillo” Manuel Artigas[5] ya que él comandaba de 25 a 35 lanceros. Después vendría el cacique que es por toldería y que comandaba alrededor de 50 hombres, este número se debe a que las tolderías tenían un aproximado de 120 a 150 personas de las cuales poco más de la mitad eran mujeres, niños y ancianos. Por ultimo el de mayor prestigio era el archicacique el cual surgía cuando se formaban las Confederaciones y las alianzas íntertribales. El más relevante de ellos podría ser Zapicán quien era denominado como “Cacique de Cacique” y que en 1573 junto 2000 guerreros para expulsar a los españoles. Un dato relevante es que en 1825 los jefes se adjudicaban cargos militares occidentales como Cabo, Sargento, Mayor, Capitán y Coronel. Estos estatus eran marcados cinturones y fajas con símbolos específicos. El que ostentaba Vaimaca Pirú aun permanece en Francia. Estas distinciones también iban a las mujeres ya que se sabe que en los yaros (otro grupo de la Nación Charrúa) la mujer del cacique se distinguía por usar un gorro de piel de jaguar y plumas diversas.

Con respecto a las etimologías se menciona que la palabra “Cacique” es de origen taino, del tronco lingüístico arawak. Los tainos habitaban las islas del Caribe y fue el primer pueblo con el cual los españoles tuvieron contacto. Los españoles prendieron varías palabras de este pueblo y a medida que se expandían iban expandiendo sus vocablos. “Cacique” se volvió la palabra universal para designar a los Jefes de los distintos grupos indígenas de América. Lo mismo paso con la palabra quechua “Pachamama” la cual se utilizo para designar a todo culto indígena a la tierra. ¿Entonces cual es el nombre verdadero del Jefe charrúa? Solo un libro nos da esta fuente y es el “Codice Vilardebó” (1841). Allí el Sargento Mayor Benito Silva quien vivio 2 años con los charrúas y aprendió gran parte de su idioma nos pasa el dato. Dice que por su estatus militar y sus conocimientos de la guerra fue nombrado “Suaj Silga”. El “Silga” proviene que el lenguaje gutural les impedía poder pronunciar la “v” y terminaban pronunciando una “g”. Pero el “Suaj” sería el nombre del estatus que le confirieron. Lo que realmente es difícil de determinar es si el “Suaj” es un caciquillo o un cacique.

dibujo de Christian Tacuabe Acosta

Retrato de Vaimaca Pirú, por Tacuabe Acosta. Este fue uno de los Caciques más respetados y destacados del siglo XIX.

Finalizaremos hablando de los nombres. Los charrúas tenían 3 nombres distintos. Uno era el que se usaba dentro de la comunidad y que nada más lo conocían otros charrúas o personas consideradas como charrúas (caso de Silva). Tenían otro que solo lo sabía su usuario y que no era revelado ni siquiera a los otros charrúas. Este nombre estaba relacionado con las ceremonias en donde se aislaban en los cerros o en los montes para tener conexiones con los espíritus y en donde se empleaba el Arco de Tacuabé.[6] El tercer nombre era el de la guerra y era para relacionarse con los no charrúas. Los nombres están muy asociados a la concepción del alma ya que la palabra (el nombre de una persona) es su logos y una de sus formas de ser. En el caso de los primeros dos nombres estos seguramente eran en lengua charrúa pero el tercero no necesariamente. Por eso es que abundan los nombres guaraníes entre los charrúas e incluso hay nombres gringos. Los caciques o suajs solían ponerse nombres de grandes guerreros conocidos. Estos guerreros dignos de admiración no necesariamente eran charrúas y podían ser guaraníes, españoles e incluso irlandeses. También hay que mencionar que la mayoría de los charrúas que frecuentaron o tuvieron algún contacto con las Misiones tenían nombres guaraníes. Es por eso que cuando en registros históricos aparecen nombres guaraníes y se señala que provienen de las Misiones no necesariamente son pertenecientes a grupos guaraníes. Podían ser indígenas de grupos charrúas, gê y guaycurú.

NOMBRES DE CACIQUES CHARRÚAS

Adeltú: Vicente Adeltú era un cacique charrúa yanacona[7] que vivía en Buenos Aires y junto a al cacique Antonio Ocalián fueron utilizados por el Virrey Avilés para convencer de reducirse y cristianizarse a los caciques de las Misiones y de la Banda Oriental.

Manuel Artigas: Apodado “El Caciquillo” fue un Jefe de 19 años que tuvo destacada participación en la Revolución Artiguista tanto contra españoles y portugueses, como contra los porteños. Por ser hijo de Artigas sabía leer y tenía un trato referenciado con respecto a otros caciques durante la Revolución.

Barbacena: Adoptó el nombre del Marqués de Barbacena del Imperio del Brasil. El cacique Barbacena vivió en la época de la guerra entre Argentina y Brasil por la Banda Oriental. Si bien parece que tendía a apoyar a los brasileños no les dio mucha importancia a las guerras de los criollos. Durante la Revolución Farropila de Río Grande do Sul participo del lado gaúcho.

Blanco: Juan Blanco fue uno de los caciques que atacó al pueblo de Belén y que se enfrento al Cuerpo de Blandengues de la Frontera del Montevideo. Fue asesinado por el Capitán Jorge Pacheco el 1º de mayo de 1801 cuando se dirigía para atacar la ciudad de Salto.

Brown: Adoptó el nombre al Almirante Brown. Parece ser que durante la Guerra de Independencia conoció al Almirante de la escuadra patriótica y adopto su nombre por admiración. Brown fue capturado en Salsipuedes (1831) y enviado como prisionero a Montevideo. Él junto con otros prisioneros logró escapar y tomar los montes de nuevo. Junto con 21 guerreros y algunas chinas enfrento a los ejércitos del Presidente Rivera. En octubre de 1833 en los montes del Cuareim será atacado por José María Raña, Jefe Político de Paysandú, en cumplimiento de una orden del Presidente Rivera. El cacique será acribillado a balazos. Se dice que la familia Brum son descendientes de este cacique. Esto podría explicar por que el Presidente Uruguayo Baltasar Brum fue el único presidente hasta el momento en rendirle honores al pueblo charrúa cuando mando construir el Monumento a los Charrúas en el Prado de Montevideo. Recordemos que el Presidente Brum resistió armado el Golpe de Estado de Gabriel Terra en 1933.

Campusano: Vivía en Entre Ríos sobre el arroyo Feliciano. Acostumbraba cruzar el Río Uruguay y robar caballadas de este lado. En 1749 hizo un malón sobre Santo Domingo del Soriano.  Poco después se enfrento al Teniente de Dragones Francisco Bruno de Zavala en los potreros del Queguay de cuyo enfrentamiento salio con vida.

Gastar Costero: Recibió el titulo de “Don”[8]. Vivía en la Mesopotamia y se movía entre el Norte de Entre Ríos y Sur de Corrientes. Ataco tanto a las misiones jesuíticas de Corrientes como a la ciudad de Santa Fe. No permitía que ningún cura o soldado pasara por el Río Miriñay porque decía que iban a corromper a su gente, que esas tierras siempre habían sido suyas y que los españoles y misioneros les habían echo mucho daño a sus antepasados.

Gaspar: También ostentaba el titulo de “Don”. En 1806 se asentó cerca de Porto Alegre y estableció una alianza con los portugueses en contra de los españoles. Cuando comienza de lucha por la independencia se unirá a los revolucionarios y combatirá a los portugueses. Será uno de los grupos que protegerá la columna del Éxodo Oriental. El 16 de junio de 1812 una escaramuza portuguesa le atacara la toldería por sorpresa matándole 80 indios. Después de esto irá hasta el Campamento de Artigas en el Ayuí y le recriminara que defiende más a los criollos que a los indios y que los charrúas eran los que daban el máximo sacrificio por la Revolución y que los criollos holgazaneaban. Es el único caso que se sabe de que un cacique charrúa allá retado a Artigas.

Ignacio: Apodado “El Gordo” y también con titulo de “Don”. Vivía en el Departamento de Artigas, Uruguay. Fue muerto cuando salio a enfrentar a un grupo de Blandengues que ocuparon sus tierras en 1800.

El Zurdo: Hijo de “El Gordo” Ignacio. Fue uno de los caciques que atacaron Belén. Fue muerto en el Río Arapey Grande por el Capitán Jorge Pacheco en 1801.

Juan Ignacio: Vivía en las proximidades de Montevideo hasta febrero de 1811. Con el levantamiento del Pueblo Oriental se aleja de la ciudad realista y se unen a los revolucionarios.

Juan Pedro: Participo de la Campaña de las Misiones de 1828 del General Rivera. Fue capturado en Salsipuedes (1831) y llevado a Montevideo. Lo compro el General Julian Laguna (uno de los organizadores de la Masacre). Vivió como peón de campo en una estancia de Tambores, Tacuarembo hasta su fallecimiento en 1915.

Lecor: Adoptó el nombre del General Carlos Federico Lecor, gobernador portugués durante la época de la Cisplatina. Cuando Lavalleja le ofrece para unirse a la Cruzada Libertadora le responde que el Gobernador Lecor era bueno con ellos y que por eso no le iba a hacer la guerra. Lavalleja nunca tuvo mucho apoyo charrúa hasta 1830 y después de esa época su apoyo esta fundado más en el odio hacia Rivera que en la creencia hacia el Caudillo.

Miní: Nombre guaraní que significa “pequeño”. Era un charrúa yanacona que ostentaba el cargo de Capitán. En 1624 junto con 500 charrúas ayudo a construir las fortificaciones de Buenos Aires. Fue bautizado en la iglesia de Buenos Aires.

El Adivino: Se decían que además era un chamán muy poderoso y que podía ver el futuro (de ahí su nombre). Fue uno de los pocos caciques que se reuso a ir a Salsipuedes. Fue emboscado en agosto de 1831 por el Coronel Bernabé Rivera en el Río Mataojo.

Pintado Chico: Vivía en la Sierra del Infiernillo, Tacuarembó. Fue atacado y asesinado por el Capitán Jorge Pacheco en su Campaña de 1801.

Vaimaca: Vaimaca Pirú (en guaraní “pirú” es flaco) fue uno de los caciques más respetados dentro de la sociedad charrúa de su época. Nació en 1780 y si bien había nacido en una toldería charrúa era mestizo entre charrúas y guaraníes. Desde muy joven fue elegido para comandar a su gente. Participo en la Revolución Artiguista y desde 1814 era parte de la escolta personal de Artigas. En 1828 participo con sus 200 hombres de la Campaña de las Misiones del General Rivera y con el cacique Juan Pedro. Fue apresado en Salsipuedes y enviado a Montevideo. Allí lo comprara el francés De Curel para llevarlo como bicho raro a Francia junto con el chamán Senaqué, el guerrero Tacuabé y la mujer Guyunusa. Fallecerá de tristeza en Parí en 1833.

Venado: Junto con Vaimaca los caciques más respetados de su época. Se dice que era el más cercano de todos a Artigas. Fue parte también de la escolta personal de Artigas. Fue a la encerrona de Salsipuedes pero pudo romper el cerco y escapar. Luego lo encontrara en Coronel Bernabé Rivera y mediante engaños y la promesa de devolverle las mujeres y darle tierras en el Arapey lo sacara del monte donde estaba atrincherado. Lo llevara a la estancia de Bonifacio Benitez y allí lo acribillara a balazos.

Zapicán: Es el primer cacique con nombre recogido por los Conquistadores. Había luchado contra los guaraníes antes de la llegada de los europeos. De estas guerras contra los guaraníes había obtenido su gran respeto. Cando llega el Adelantado Ortiz de Zárate en 1573 él lo recibe bien e incluso los charrúas lo ayudan a construir un Fuerte. Debido a una incomprensión de las costumbres de los charrúas por parte de los españoles se desencadena una guerra. Zapicán derrota en dos oportunidades a los españoles hasta que Juan de Garay con sus refuerzos de Santa Fe logran derrotar y asesinar a Zapicán. En dichas contiendas son mencionados los Jefezuelos y Caciques Abayubá, Yandinocá, Magaloná, Yamandú y Tabobá.

Carabí: Era un cacique de Entre Ríos que durante 15 años les opuso férrea resistencia a los españoles tanto de Santa Fe como de Buenos Aires. Fue el cacique más respetado en su tiempo. Realizara importantes malónes a la Misión de Yapeyú. En 1715 el Maestre de Campo Francisco García de Piedrabuena con un ejército combinado de españoles, guaraníes y guinuanes ubicará a Carabí sobre el Río Gualeguaychú y le darán muerte.

Campusano: Hacía 1741 tenía sus tolderías en el paraje llamado Punta de Algualeguay, Entre Ríos. Si bien se peleaba con los españoles de Santa Fe y de la Banda Oriental estaba sumamente enemistado con la parcialidad de los bohánes. Se destaco más por las guerras ínter-tribales que por enfrentar a los españoles.

Guaytan, Lumillan y Cloyan: Pedro Guaytan era un cacique yaro que junto con el cacique bohán Lumillan y el guinuan Cloyan vivían en el Entre Ríos. Con estos tres cacique en 1655 se intento fundar una Misión. Al principio aceptaron de buen agrado a los curas pero después se desparramaron y se fueron porque no les gustaba la jerarquización de la iglesia como tampoco la intensificación del trabajo que esta demandaba. Cloyan después será mencionado como uno de los más importantes chamánes de la Nación.

Naigualve, Cleubilbe y Doimalnaeje: Estos son los nombres de los caciques charrúas que unidos en una Confederación enfrentaron al Maestre de Campo Francisco Antonio de Vera Mujica que por mandato del gobernador de Santa Fe debía exterminar o por lo menos expulsar y reducir a los charrúas de la Mesopotamia. Dicha guerra duro de1749 a 1751. Al final los tres caciques se rindieron con 339 individuos en total (de los cerca de mil que tenían en un principio) y con esta gente se fundo la Misión de Concepción de Cayastá en la proximidad de Santa Fe.

Noilisie: Ana Noilisie y Francisco Mauco fueron dos caciques que perseguidos por los españoles piden asilo en la Reducción de la Purísima Concepción en 1787. Ana Noilisie es el único caso registrado de una mujer que halla llegado a ser cacique o “cacica vieja” como le decían. Se dedicaron a labrar la tierra, cortar madera de monte y hacer artesanías de madera. Después de 2 años y cuando la comunidad estaba mejor, estos charrúas abandonaron la Reducción.

Barula: Cacique guinuan quien en contestación a la Campaña del Maestre de Campo Manuel Domínguez realiza un malón a la Calera del Rey, próxima al Santa Lucía. Con importantes suministros obtenidos de los españoles se retira hacía las Misiones.

Basalan: Tenia sus toldería sobre el Río Cuareim. En 1804 le roba todas sus caballadas al Comandante Tomas de Rocamora.

Batú: Realizo importantes malónes contra españoles y portugueses entre 1786 y 1787. Se movía desde las costas orientales de los ríos Bacacay, Casuquey e Ibicuy Guazú y al norte del Cerro Batoví. En alguna ocasión anduvo por las costas del Río Uruguay.

Beteté: Vivía sobre las costas del Santa Lucia Chico. En 1742 es detenido y apresado por el gobierno de Montevideo para poder amenazar y dominar a los guinuanes. Poco después logra escapar de prisión. En 1749 se lo vera con el cacique Carapé pero en las nacientes del Santa Lucia.

Canamazán: Lidero un levantamiento guinuan-bohán contra Montevideo. Traspaso las Fronteras y llego hasta las mismas puertas de la ciudadela. Pero el Maestre de Campo Manuel Domínguez los logra derrotar en enero de 1751. Allí no solo se dio muerte a Canamazán sino también a otros dos caciques.

Carapé: Cacique guinuan que criaba ganado con su gente y con Beteté cerca de las nacientes del Santa lucia hacia 1749.

Casildo: Cacique guinuan que vivía en las proximidades de Montevideo. Por las presiones ejercidas por los españoles se ira hacía Río Grande. Allí será bautizado y se asentaran.

Castellano: En marzo de 1773 junto con el cacique Don Bernardo harán un malón a la estancia de Cristóbal del Castro Callorda, situada al norte del Río Yí. Poco después los estancieros de la zona organizan una cuadrilla para atacrlos. Los gauchos no solo recuperan su caballos y vacas sino que matan a Castellano, varios guerreros y a varías mujeres. Curiosamente el Cabildo de Montevideo bajo las Leyes de Indias se pondrá del lado de los indígenas. Les pedirá oficialmente perdón a la comunidad, les retribuirá económicamente y castigara a los gauchos. Es el único caso conocido en la Banda oriental en donde las Leyes de Indias se aplicaron en beneficio de los indígenas.

Cloyan: Este es otro que el mencionado anteriormente. Si bien también era guinuan, este vivía en las proximidades de Colonia del Sacramente y el otro vivía en el Entre Ríos. En 1718 le reclama al gobernador portugués de Colonia que quería la devolución de todos sus parientes que eran esclavos en la ciudad. Dijo que se le daban libertad a todos los indios de la ciudad estaban dispuestos a aliarse con los portugueses contra los españoles.

Comiray: Tenía sus tolderías sobre el Río Yí hacía 1763.

Cumandat: Cacique guinuan que vivía en las Misiones Orientales. Con las Guerras Guaraniticas se viene hasta el Río Yí. Como no había apoyado a los guaraníes rebeldes aprovecho para pedirle al gobierno de Montevideo una Cedula Real para poder vivir en su jurisdicción. Tras varías negociaciones con el Gobernador José Joaquín de Viana y con el Cabildo se aprobó la Cedula. El lugar de la comunidad era sobre un arroyito afluente del Río Santa Lucia. Mientras tanto Cumandat llamo a todos los caciques que deambulaban por la campaña para que se vinieran a vivir con él. Durante un breve periodo de paz no hubo guerra entre Montevideo y algún grupo charrúa. Los guinunes frecuentaron todos los días la ciudad cercana. En 1764 se reúne el Cabildo para decidir que hacer con los guinuanes. La proximidad de la comunidad y el numero elevado de su población había echo que hubiera más indios que españoles y criollos. Debido a las quejar de los aristócratas el Gobernador encomienda la misión a Manuel Domínguez de expulsar a los guinuanes de la zona y fundar un Fuerte en la Frontera para evitar los malónes de venganza.

Agustín Guitabuiabó: Tenía el titulo de “Don”. En 1723 estableció una alianza con los portugueses por la cual se le daban importantes tributos y estos debían defender a Colonia del Sacramento de los españoles. Cuando recién se funda Montevideo guinuanes y charrúas atacan la fortificación. Dicho líder es Agustín. Pero en 1732 se realiza un Tratado de Paz entre españoles y charrúas por el cual estos no atacaban Montevideo y esta les daba un importante tributo.

Miguel Ayala Caraí: Nació en las Misiones Orientales. Era hijo de un paraguayo de origen español con una guinuana. Había crecido con los guinuanes hasta su adolescencia en donde ira a conocer el mundo occidental. Trabajara como peor de campo en una estancia portuguesa. Después regresara con los guinuanes y azotara la frontera hispano-lusitana.

El Salteño: Es uno de los Jefezuelo que se unirá a Cumandat.

Magnua: Era el cacique guinuan más respetado en su tiempo. Fue nombrado como “el azote de los campos”. Realizo malónes junto a Naigualve, Cleubilbe y Doimalnaeje contra el Virrey como en la Banda Oriental contra el Gobernador. Participo junto con Barula del ataque a la Calera del Rey. En 1751 será derrotado en el arroyo Tacuarí y echo prisionero. Lo ejecutaran en la plaza de Montevideo.

Moreira: Cacique yaro que nació cerca de las Misiones. Vivió un tiempo en Yapeyú y después se fue. En la Misión obtuvo el gusto por la ropa occidental. Era un chamán muy renombrado entre los yaros. Se unirá al guinuan Cumandat para la obtención de tierras del Cabildo.

Saguaqué: Cacique guinuan que tenia a su gente sobre el Río Cebollatí. Después de fundarse Maldonado amenazo con degollar a todos los hombres y robarse a las mujeres si no se iban. Montevideo tuvo que mandar refuerzos a la recientemente fundada ciudad.

Tacú: Fue unos de los caciques que atacaron la fortificación de Montevideo cuando esta recientemente se fundo. Participo en las negociaciones de Paz de 1732. En 1749 vivía cerca de Río Grande. Poco se sabe de él después.

Yaguareté: Significa jaguar en guaraní. Era un cacique guinuan que no dejaba a los guaraníes, jesuitas, españoles, portugueses y piratas llevarse ganado de la Vaquería del Mar. Cuando los jesuitas venían a buscar ganados a estas zonas tenían que tener cuidado de no encontrarse con Yaguareté.

Canaixé: Cacique charrúa que después de Salsipuedes (1831) cruzo para el Entre Ríos. Allí vivió un tiempo hasta que las persecuciones se recrudecieron. Decidió llevar a su gente a un lugar en que todavía no había llegado los criollos. Es así como fue con su grupo hasta el Chaco, probablemente actual Provincia de Formosa. Su grupo se termino mezclando con los tobas de la zona.

Sepé: Hay dos Caciques Sepé en la historia charrúa. El primero era un cacique guinuan que junto con el cacique Olayá intercambiaba cueros por espadas, tabaco y caña con los portugueses en 1721. El segundo era de la parcialidad charrúa y fue el que dio muerte al Coronel Bernabé Rivera en 1832. Hay varías discusiones sobre si Sepé era el Cacique Polidoro (el cual se reuso a ir a Salsipuedes) o era otro indio. Después de ajusticiar a Bernabé se unió a los lavallejistas para poder matar a Fructuoso. En la Batalla del Yaraó (1834) se enfrento y estuvo cara a cara con el Presidente Fructuoso Rivera. Allí es derrotado y se va hacía el Brasil. Los Farrapos lo esclavizan y lo obligan a pelear en la guerra. Cuando logra escapar de las haciendas brasileñas y garantizándole seguridad el Presidente Oribe, regresa al Uruguay (1838). Vivirá con su gente en las inmediaciones de Tacuarembó hasta 1864 en donde es envenenado por partidarios del Partido Colorado (Partido fundado por Rivera). Se lo considera el Ultimo Cacique Charrúa de Uruguay.

FUENTE

HARRIS, Marvin. 2000. Introducción a la Antropología General. Alianza Editorial. Madrid, España

BARRIOS PINTOS, Aníbal. 1991. Los Aborígenes del Uruguay.  Linardi y Risso. Montevideo, Uruguay

PI HUGERTE, Renzo. 2007. Los Indios del Uruguay. Ediciones de la Banda Oriental. Montevideo, Uruguay

ACOSTA Y LARA, Eduardo F. 2010. La Guerra de los Charrúas. Ediciones Cruz del Sur. Montevideo, Uruguay


[1] Pan plano similar en forma a una Torta Frita pero hecho de harina de mandioca.

[2] Palabra, pensamiento y alma eran considerados la misma cosa.

[3] Indígenas de la Costa Este de los Estados Unidos que enfrentaron vigorosamente a Nueva York .

[4] La ascendencia se mide por la madre y no por el padre.

[5] Hijo de José Artigas con una india charrúa y que tuvo una destacada participación en la Guerra de Independencia. Tenia un estatus de Capitán dentro del Ejército Artiguista.

[6] Arco musical monocorde que recibe el nombre de su más celebre intérprete.

[7] Se le denominaba “yanacona” a los indios empleados en las Encomiendas, es una palabra de origen quechua.

[8] Titulo de la nobleza española

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