ARTIGAS Y LOS CHARRÚAS. (Y LOS GUARANÍES)

Para evaluar la verdadera relevancia de los charrúas, lo más interesante será vincularlo con la gesta artiguista y la relación de confianza recíproca entre Artigas y sus “indios bravos”, como así les llamaba él.

Varios grupos de indios se unieron a Artigas, los únicos autóctonos fueron los charrúas y los minuanes en el proceso revolucionario; los guaraníes, guaycurúes y abipones eran extraños a la Banda Oriental.

 En el año 1811 los charrúas se aliaron con Artigas a efectos de luchar contra los españoles. También se cita los 300 años de incesante guerra de los charrúas con los mismos. (Ver Acosta y Lara, ob. cit. “La guerra de los charrúas”, pág. 1 ,2 y 3, Anexo 25).

Se transcriben algunas partes que recogen fehacientemente las acciones de los charrúas apoyando a nuestros libertadores:

“El plan fue frustrado y burlado por los charrúas de Artigas comandado por el caciquillo que durante la noche sigilosamente robaron 3000 caballos y 700 bueyes, los soldados se vieron obligados a regresar a pie al no poder rastrear la caballada”. (Esto se refiere a los incidentes con Sarratea).

 Respecto a otras acciones de la misma época, Artigas puso al mando de Rivera sin charrúas el 4 de noviembre del 14’ y otro tanto el 10 de enero del 15’ en Guayabos (A. Zanón, ob. cit. pág. 162 y 163, Anexo 26).

En la batalla de Carumbé, el 27 de octubre del 16’, según un parte de batalla de procedencia brasileña, consta que Artigas se retiró para una altura luego de disponer la acción, con una guardia de 25 charrúas. Esto demuestra su confianza en ellos, y a esta custodia se le llamó la guardia de hierro de la patria vieja.

 Augusto de Saint Hilaire, viajero y naturalista francés ha dejado escrito: “Artigas posee particular habilidad en hacerse querer de los indios y de los campesinos, ese parece ser su único talento desde que no tiene conocimientos militares y posiblemente le falte coraje, pues ya que nunca fue vista en combate. Posee los mismo hábitos que los indios, cabalgando también como ellos, viviendo del mismo modo y vistiendo con extrema simplicidad”.

Escribe Artigas en noviembre de 1814: “Con 300 nuestros y 100 charrúas al mando de Rivera se ha emprendido una acción contra igual número de porteños entre San Diego y Durazno”.

Parte oficial de la batalla de Catalán, dirigida al marqués de Aguiar, ministro de guerra, por el marqués de Alegrete: …”cubriendo sus movimientos con gran número de lanceros indios charrúas, minuanes y guaycurús y en este orden atacó impetuosamente en toda la línea”.

En cambio, veamos el parte de los portugueses cuando fue derrotado Artigas en Tacuarembó, lo que originó su retiro al Paraguay; esta vez no fue acompañado por indios charrúas sino por guaraníes: “Porto Alegre 22 de junio de 1820. Las tropas de Artigas aunque bien armadas y mucho más numerosas fueron derrotadas en Tacuarembó. Murieron 500 hombres y 400 fueron hechos prisioneros. Pero los vencidos eran casi todos miserables indios… no tienen ni valor ni disciplina, etc. Los prisioneros hechos en Tacuarembó son casi todos pertenecientes a la nación de los guaraníes”.

Apuntes de Saint Hilaire: “Pero existe además un aspecto particularísimo de la personalidad de Artigas, y es aquel relacionado a cuanto nuestro prócer tuvo de indegenista, protector de indios, general de indios, lejano descendiente por vía materna de una princesa inca del siglo XVI, nadie mejor que él supo interpretar el mensaje altivo de Tupac Amarú.

Y Artigas creyó en el indio, y tuvo más fe en la sencilla América de mentalidad virgen que en la compleja Europa cargada de odios, prefiriendo para injertar el retoño de la nuevas naciones no el tronco importado, enfermo quizás de los males que aquejaron a la Revolución Francesa, sino el otro, el nativo, inmune durante 300 años tanto al hacha de los conquistadores como a la dádiva de los Virreyes.

Por eso quizás, al elegir el emblema que coronara el escudo de “su provincia” la provincia oriental, adoptó la Corona de plumas, atributo de la libertad y la soberanía de los indios americanos”. (Acosta y Lara). (Y también otros símbolos charrúas lucen en dicho escudo por ejemplo: un carcaj con dos flechas a la izquierda abajo, la mitad de un arco sobre la bandera artiguista de la izquierda y una lanza charrúa al costado derecho de la corona de plumas).

También hay que hacer notar que cuando Artigas adquirió las tierras de Arerunguá en varias de sus cartas refiere estas frases: “Aquí estoy en el seno de mis recursos”… o “Yo estoy en el centro de mis recursos”… Refiriéndose por “recursos”, sin nombrarlos, a los charrúas.

Habría mucho más para relacionar a Artigas con los charrúas pero no queremos extenderlo demasiado. Solo recordaremos las arengas de Artigas que los caciques charrúas recordaban antes de entrar en combate, y el propio recuerdo de Artigas y su proclama los hacía gozar, y oían y repetían con fruición ciertas frases como estas: “Empuñemos la espada, corramos al combate! Venguemos nuestra patria, tiemble el déspota de nuestra justa venganza. Su cetro tiránico será convertido en polvo” (Ver A.Barrios Pintos, Ob. cit. , pág. 152, Anexo 28)

Hemos encontrado algo muy curioso y es una crónica del diario “El Diario” del 29 de enero de 1935. Después de la victoria celeste que consagró a Uruguay campeón sudamericano en Santa Beatriz (Perú), un cronista da como explicación de un triunfo casi imposible la descendencia charrúa y la garra de los jugadores uruguayos. (Ver fotocopia respectiva, Anexo 27)

Última transcripción: Párrafo de Zorrilla sobre la batalla de Catalán, (hace referencia a los guerreros charrúas) .

“Una nueva y suprema batalla se libró allí, en aquel bosque sagrado. No fue una batalla, fue una ejecución a cañonazos. Hora clamorosa! Las descargas portuguesas sonaban sin interrupción, y sólo eran contestadas por interjecciones de rabia, los pocos fusiles patriotas ya no tenían voz. De repente, salían de entre los árboles, como fieras de su guarida, diez, veinte jinetes casi desnudos, que cargaban dando alaridos y caían sobre las bayonetas enemigas. Y nadie se rindió. Hasta que en aquel bosque quedó sólo el silencio. Porque los que habían vivido callaban para siempre”.

Tenían grandes diferencias con los charrúas, como ya se ha expuesto, pero esencialmente no vinieron a defender con heroísmo un territorio que lógicamente no era su patria. Así quedó patentizado en la batalla de Tacuarembó, cuando Artigas pierde y se retira definitivamente: los indios lastimosos que huían o se entregaban no eran charrúas, eran guaraníes, según el parte de guerra portugués.

No permitamos que se diga y que se enseñe que: “no dejaron más que las boleadoras, que se venden en la feria”, y se ensalce lo guaraní, que consistió en emplearse en algunos servicios irrelevantes, como colocar ladrillos en la muralla. Y esto lo dicen profesores de la Universidad!

Toda la publicación que refutamos es peligrosa porque se difunden conceptos negativos para los orientales. Ya algunos periodistas radiales están reproduciendo partes de esa crónica, y los jóvenes que los escuchan van a creer que eso es verdad.

Antes los charrúas eran atacados por los conquistadores, hasta por los jesuitas, por los gobernantes que amparaban a quienes ocuparon sus tierras. Ahora son atacados por personas de nuestro pueblo sin motivos, como si por no dejar nada material no pudieran ver los valores esenciales del ser humano que nos legaron. Es algo así como que “lo material quiera superar y negar lo espiritual”.

¿Por qué el hombre dejó de ser un simple animal? Por su desarrollo espiritual como valor esencial. Porque si no fuera así, hasta las hormigas tendrían un lugar de preminencia sobre el hombre.

El espíritu de libertad y los principios morales que nos legaron, que perduren y nos permitan superarnos ; relativicemos el materialismo y reivindiquemos las virtudes y los derechos inmanentes del ser humano.

Cada uno en su puesto haga lo necesario para que impere el culto de esos valores, lo que será la mejor de las justicias.

Saluda a Usted amablemente,

 

Lic. José Eduardo Picerno García

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s